La candidata demócrata, Hillary Clinton, celebra sus triunfos. /AFP
Obama también tiene a su niña
Si Rajoy ha recurrido a 'su' niña durante la campaña electoral en España, el precandidato demócrata a la Casa Blanca Barack Obama también tomó anoche como ejemplo a una niña para ilustrar los cambios que desea para Estados Unidos de ser elegido presidente. Antes que ellos, otros políticos internacionales como los ahora presidentes de Argentina y México, Cristina Fernández y Felipe Calderón, respectivamente, ya habían usado este recurso.
En su discurso tras conocer la victoria de Hillary Clinton, Obama recurrió al ejemplo de una niña inexistente con la que ilustrar cómo quiere que sea Estados Unidos si llega a la Casa Blanca. "Nosotros creemos que una niña que nazca hoy debería tener las mismas opciones independientemente de si nace en los 'barrios' de San Antonio o en los suburbios de Saint Louis, o en las calles de Chicago o en las colinas de Appalachia", comenzó su explicación.
"Creemos que cuando vaya a la escuela por primera vez, debería ser en un lugar en el que las ratas no sean más numerosas que los ordenadores, que cuando solicite el pago de la universidad no haya ninguna barrera para que logre un título que le permita competir con niños en India o niños en China para los trabajos del siglo XXI".
"También creemos que esos trabajos deberían conllevar salarios que puedan mantener a su familia, su atención sanitaria para cuando enferme, una pensión para cuando se jubile". "Cuando meta a sus hijos en la cama, debería sentirse segura sabiendo que están protegidos de las amenazas a las que nos enfrentamos por los soldados más valientes y mejor equipados del mundo, dirigidos por un comandante en jefe que tiene el juicio para saber cuándo enviarles a la batalla y en qué campo de batalla luchar".
"Y si esa niña tiene la oportunidad de viajar por el mundo y alguien le preguntara de dónde es, creemos que siempre debería ser capaz de mantener su cabeza alta con orgullo en su voz cuando responda: 'Soy americana'.Ese es el camino que buscamos".
En el bando republicano, John McCain ya es el candidato oficial de su partido a la presidencia
Hillary recibe más votos que Obama en Ohio, Rhode Island y en la primera fase de la votación en Texas, mientras que el senador vence en Vermont
El presidente de los EEUU, George W. Bush, respalda oficialmente a McCain
Clinton logra romper la racha de once derrotas consecutivas frente a su oponente
No hay manera de desempatar la nominación demócrata. Después de once victorias consecutivas en menos de un mes, Barack Obama esperaba darle jaque a la reina en Texas y Ohio, pero al final de la noche lo único que tenía claro en el marcador era el pequeño estado de Vermont. Hillary Clinton se había apuntado por goleada un estado clave, Ohio (55-43), además del católico Rhode Island (58-40) y, por los pelos, Texas (51-47 en las primarias, Obama ganaba en los caucus 56-44).
“Para los que se negaron a dejarse tumbar, para los que se tambalearon pero se pusieron inmediatamente en pie, para todos los que lucháis duro y nunca os rendís. ¡Esto va por vosotros!”, ha gritado eufórica Clinton desde Ohio, después de derrotar por segunda vez en esta campaña los augurios más funestos.
Obama le ha reconocido la victoria en Ohio y Rhode Island, pero se ha resistido a aceptar la derrota de Texas y aún menos un traspiés general. “No importa lo que pase esta noche, tenemos casi la misma ventaja de delegados que esta mañana, y estamos en esta competición para ganar”, ha defendido el senador de Illionis. “¡Sí se puede!”, ha exclamado en español.
Resurrección política de la ex primera dama
En Texas le habían fallado los hispanos, que han sido fieles al apellido de los Clinton por 64% a 32%, como ya habían demostrado en Nevada, California, Nuevo México y Nueva York. “No me sorprende lo más mínimo, es una decisión muy difícil para nosotros”, ha confesado Larry Avelar, un empleado de banca de 42 años. “Yo mismo hasta la semana pasada estaba con Hillary, pero luego vi que la ola iba hacia Obama, y que era capaz de motivar a gente que nunca se había interesado en política, así que decidí que eso valía más que ninguna otra cosa. Pero la verdad es que a mí me gustan los dos”.
La resurrección política de la ex primera dama se había dado, sobre todo, en los últimos días. Según las encuestas de salida, el 64% de los indecisos se inclinaban por ella, motivados según los analistas por el polémico anuncio del telefóno rojo en el que jugaba la carta del miedo. La conclusión lógica es que su campaña seguirá explotando esa línea en las próximas semanas de cara a Wyoming, que vota el sábado, Mississippi el próximo martes y Pensilvania el 22 de abril. Este último estado será el próximo premio gordo con posibilidades de aclarar la nominación del Partido Demócrata, que cada vez parece más abocada a llegar en tablas a la convención de agosto.
McCain espera el respaldo de Bush
Más clara ha estado la noche para los republicanos. John McCain venció limpiamente en los cuatro estados en disputa y Mike Huckabee, su último contendiente, no se ha resistido ni un minuto más. Alabando la integridad de “un hombre honorable que ha llevado a cabo una campaña honorable”, el predicador baptista que confiaba en los milagros ha aceptado lo inevitable cuando el senador de Arizona ha sobrepasado los 1.191 delegados que cierran la nominación. “Me he comprometido con él y con el partido a hacer todo lo posible para unir a nuestro partido y, lo que es más importante, a nuestro país”, ha anunciado Huckabee al poner punto y final a su campaña.
McCain, que será proclamado candidato en la convención que el Partido Republicano celebrará en Minneapolis a principios de septiembre, concluye así, con éxito, una batalla preelectoral que comenzó débil, pero que fue cobrando fuerza tras su victoria en Nuevo Hampshire y en otros estados grandes, hasta el punto de que logró dejar en el camino a sus principales oponentes.
En su intervención ante sus seguidores, McCain ha dicho sentirse con la "confianza, la unidad y el sentido de responsabilidad necesario" para las elecciones de noviembre. "Ahora empieza la parte más importante de la campaña", ha explicado a sus seguidores McCain, quien ya ha recibido el respaldo oficial del presidente de los EEUU, George W. Bush.
Tras su victoria, McCain recibió también una llamada de felicitación del senador demócrata Barack Obama, quien ha mostrado su confianza en que será él quien se bata con el senador por Arizona en las elecciones de noviembre.