Los resultados de 2007 revelan que «todas las emisiones están por debajo de los límites marcados por la Unión Europea», destacan los responsables de Zabalgarbi. La planta está inmersa en un estudio epidemiológico que se desarrollará durante veinte años. Antes de que se pusiera en marcha se empezó a evaluar la «contaminación de fondo» de la zona y se eligieron personas voluntarias en Barakaldo, Bilbao y Alonsotegi. La hipótesis de partida del Departamento de Medicina Preventiva de la UPV, que ya ha analizado los datos del primer año de actividad, es que la dieta contribuye en más del 99% a la exposición total a los contaminantes, y el resto sería la contaminación de fondo.








