
Menores juegan en el centro educativo de Ermua donde ocurrió la brutal agresión a una adolescente. /Julio Calleja
El departamento de Educación ha afirmado hoy que las informaciones emitidas desde este organismo sobre las menores involucradas en una agresión a una adolescente en Ermua buscaban "contextualizar el suceso" y que "en ningún momento existió voluntad de menoscabar derecho alguno". En una nota de prensa, el departamento de Educación, Universidades e Investigación afirma que el objetivo de la información emitida era el de "no aumentar la alarma social" que estaba generando el hecho.
Asimismo se insiste en que tampoco existió desde este departamento voluntad de "manifestar una falta de sensibilidad hacia las menores involucradas en el grave suceso, ni hacia sus familias". "Pero si así pudiera haber resultado, no tenemos reparo alguno en pedir disculpas por ello", matiza la nota de prensa.
Finalmente, Educación manifiesta su voluntad de seguir trabajando para que, con la colaboración de todos los agentes sociales, los "jóvenes desarrollen valores cívicos de convivencia no sólo en las aulas, sino en todos los ámbitos en los que se desarrolla su vida".
El departamento de Educación difundió ayer una nota de prensa después de que se hiciera pública la agresión sufrida por una menor en Ermua el pasado 10 de febrero. En ella se indicaba que la presunta agresora sufría "serios desajustes familiares", mientras que la agredida -de la que se daban sus iniciales- tenía "una relación conflictiva" con el resto de alumnos.
Lamarca pide reflexión
Por su parte, el Ararteko, Iñigo Lamarca, ha instado hoy a "todos los poderes públicos" y a la sociedad en su conjunto a "asumir su responsabilidad" y realizar una reflexión sobre "la banalización de la violencia" por parte de algunos jóvenes. Frente a esta situación, ha apostado por impulsar la educación en valores desde distintos ámbitos.
En declaraciones a Radio Euskadi, Lamarca se ha pronunciado de esta manera tras la agresión registrada en Ermua. Asimismo, se ha referido al hecho de que hayan trascendido diversos datos tanto sobre la chica agredida como sobre una de los agresores, ambas menores, y ha cuestionado "¿por qué lo hacemos, para atenuar nuestra responsabilidad, para aliviar nuestras conciencias?".
"A mí no me vale, creo que son circunstancias secundarias y lo principal es que no solamente hubo una agresora y, por tanto, tenemos que ir más allá de esas circunstancias para preguntarnos por qué sucedieron estos hechos", ha añadido. En este sentido, ha insistido en que "todos los poderes públicos y la sociedad en su conjunto" debe asumir su responsabilidad y realizar una reflexión sobre por qué el uso de la violencia para algunos jóvenes "algo intrascendete" o incluso "disfrutan" de ello. A su entender, "la raíz de estos hechos es lo que debería preocuparnos más profundamente".