
Pese a concurrir siete listas, cifra récord, la candidatura popular encabezada por el empresario Miguel Garnica logró el apoyo de 250 de los 712 ahorradores que acudieron a las urnas (de 860 con derecho a voto), un 35,3%. Vital Sí logró más sufragios que las planchas del PNV y el PSE juntas.
Con ello, el gran derrotado de la jornada fue, sin duda, el actual presidente de la Vital, el socialista Gregorio Rojo. La Plataforma por la Pluralidad, afín a él y al PSE, con la controvertida presencia del máximo responsable de SEA-Empresarios Alaveses, Juan José Azurmendi, al frente, sólo pudo ser tercera, con apenas 87 votos (el 12,3%). Le superó también Bertatik, la lista avalada por PNV, EA y Aralar, que consiguió 147 sufragios (un 20,79%).
Las otras cuatro candidaturas que concurrían a los comicios se repartieron el resto de los votos. La lista independiente encabezada por el conocido pastelero vitoriano Luis López de Sosoaga obtuvo, sin un programa definido, 58 votos. Seis más que las de CC OO y LAB, que consiguieron 52. Cultural Vital, impulsada por personas del mundo artístico local, se quedó en 49.
Con estos resultados, la plancha afín al PP se hizo con 7 de los 21 asambleístas en juego, el PNV logró 4, el PSE alcanzó 3, la independiente de Sosoaga, Comisiones y LAB, 2 cada una, y la cultural, 1.
A falta de que los trabajadores designen a 4 consejeros generales, ya se conoce el color de la nueva asamblea de la Vital que, a finales de marzo -para entonces ya se habrá desvelado el desenlace de las generales del día 9-, elegirá a los máximos responsables de la entidad. Después de ocho años en la oposición, en los que la caja alavesa ha estado gobernada por PP y PSE, primero con el independiente Pascual Jover en la presidencia, y el último cuatrienio con el socialista Rojo, el PNV acaricia de nuevo el poder. Los jeltzales tienen ya 39 votos de los 100 que integran la asamblea, por 25 el PP y 22 el PSE. Comisiones Obreras cuenta con 3, ELA y LAB con 2 cada uno, y los independientes con 3.
Dudas
Antes de los comicios de ayer, buena parte de los observadores daban por hecho un pacto PNV-PSE con la fusión en su plan de trabajo e incluso la presidencia para el socialista Rojo. Tras el pronunciamiento de los ahorradores aumentan las incógnitas. La dirección socialista deberá analizar ahora si avanza o no hacia el acuerdo con los jeltzales y en qué condiciones. De no llegarse a ningún compromiso, los peneuvistas podrían dirigir la entidad en minoría.
La identidad de la persona que presidirá la Vital el próximo cuatrienio es el otro gran secreto. Rojo volvió a eludir ayer concretar si se presentará o no al cargo. PNV y PP tampoco han insinuado ningún nombre.
Eso sí, pese a su holgada victoria de ayer el PP no ha logrado su segundo gran objetivo en los comicios: lograr 34 votos en la asamblea que le posibilitarían bloquear una eventual fusión de las cajas.
Una vez hecho público el resultado, Gregorio Rojo reconoció que «nuestro fallo quizás ha sido no haber sabido explicar bien en qué consiste el proceso de la fusión. Estas elecciones marcan un perfil y hay que reflexionar sobre ello», concluyó el presidente de la Vital.






