La urbanización incluye una escalinata para alcanzar el borde de la ría, salvando los doce metros de desnivel que supondrán las dos plantas cerradas del parking. La cubierta de este equipamiento estará constituida por la propia calle. Sus aceras se ensancharán notablemente -en algunos puntos alcanzarán el doble de su anchura actual- y se abrirán al otro lado de la ribera, con la dotación de varios miradores. Lo que ha quedado en suspenso, al menos por ahora, es la instalación de un ascensor panorámico. El elevador no se construirá finalmente, aunque se podrá incorporar en el futuro si las instituciones lo consideran oportuno.
«Vamos a cambiar la zona de una manera muy beneficiosa para la ciudad», explicó Javier Marzana, director de proyectos de Bilbao Ría 2000. «El futuro bulevar permitirá que el Ensanche se asome a Abandoibarra», valoró.
El puente de La Salve será otro de los puntos donde se operarán cambios importantes. La Alameda de Mazarredo ya no pasará por debajo de su estructura, sino que lo hará a nivel. Esto obligará a colocar semáforos que regularán la prioridad de los vehículos que circulen por la zona.
Oficina de Turismo
Además, uno de los brazos que se desprende del cuerpo principal del viaducto y que conduce a la Plaza del Guggenheim se reformará totalmente y pasará a ser peatonal. «Ya no bajarán coches por allí. No se ha querido derribar porque se integra muy bien en el entorno de la pinacoteca», apuntó Marzana. Lo que sí se cambiará será su punto de arranque, situado junto a 'Puppy', el perro de flores que custodia el museo. «Desplazaremos el inicio de la rampa unos metros para ganar más sitio en esa explanada», precisó.
Otra de las modificaciones previstas afecta a la Oficina de Turismo, que se mudará unos metros hacia el Museo de Bellas Artes. Su traslado no se producirá hasta 2010. Asimismo, se mejorará el aspecto exterior de una importante subestación eléctrica que tiene Iberdrola en el entorno y se cambiará la ubicación de la actual estación de medición de la calidad del aire.










