
Fuentes judiciales explicaron a EL CORREO que la decisión del Supremo tiene mucho que ver con lo que ya sabían que había acordado su compañero de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Dictada la suspensión de actividades por el titular del juzgado de instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, su criterio se debía mantener fuera lo que fuera lo expresado por el Supremo. Los dos órganos judiciales mantienen un proceder en paralelo que no interfiere en la labor del otro.
Fuentes del alto tribunal detallaron que el Supremo volverá a abordar esta misma cuestión dentro de unos meses si las defensas de ANV y EHAK optan por recurrir el auto de Garzón en el que se les deja fuera de la actividad política. De materializarse esta impugnación los jueces de lo Penal deberían revisar en un futuro todo el procedimiento llevado a cabo en la Audiencia Nacional.
Cambio de criterio
También pesó en la postura adoptada por la 'Sala del 61' el cambio de rumbo que ha tomado la Abogacía del Estado en este proceso. Los servicios jurídicos que dependen del Gobierno socialista no habían pedido en su demanda inicial la disolución de los grupos parlamentarios ni municipales que ostentan uno y otro partido, respectivamente. Sí lo exigieron durante las dos vistas que se celebraron ayer en el Supremo.
El abogado del Estado, Manuel Pacheco, explicó este nuevo matiz en su demanda para evitar el «absurdo» que, en su opinión, sería que los ciudadanos financien con sus impuestos las actividades de grupos que apoyan a un partido ilegalizado como es Batasuna.






