
El Ministerio Público había solicitado desde el principio la detención preventiva para el joven broker y, cuando los jueces instructores decidieron que bastaba con el control judicial, optó por recurrir.
La Fiscalía sostenía que había «riesgos de concertación con eventuales cómplices» y que se debía evitar la desaparición de pruebas mientras se aclara «el mecanismo completo del fraude» y si el operador de Société Générale no obtuvo «un beneficio financiero o personal».
El abogado que representa a la entidad financiera, Jean Veil, argumentó que el Tribunal de Apelación «no podía más que ser sensible al recurso formulado por la Fiscalía» ante el «alejamiento» entre las declaraciones de Kerviel y «la verdad».
La instrucción del caso había tenido un desarrollo significativo últimamente, con la detención de otro operador de mercados de una filial del banco, Fimat, que también fue interrogado para aclarar su posible complicidad con Kerviel.






