
La demanda de Sarkozy, que ha sido admitida a trámite por la Fiscalía de París, denuncia la presunta comisión de los delitos de falsificación, uso de falsedad y receptación. El código penal francés castiga la falsificación, tipificada como toda alteración fraudulenta de la verdad, con tres años de prisión y 45.000 euros de multa.
El presidente galo ya había actuado contra una compañía aérea junto a su actual mujer por usar la imagen de la pareja sin autorización en un anuncio. El pleito fue por lo civil y no por la vía penal como ocurre ahora.
«La información dada es falsa, porque ese mensaje de móvil nunca fue enviado por el presidente Sarkozy a su ex esposa», afirmó su abogado, Thierry Herzog, a la radio 'France Info'. «Quienes difundieron esa información deberán aportar la prueba de lo que afirman. Si no lo hacen, algo de lo que no me cabe duda, se constatará que se ha cometido una infracción», añadió.El letrado opinó que el jefe del Estado debe ser tratado «como un ciudadano más, ni por encima ni por debajo de la ley». «Son hechos extremadamente graves que provocan un daño considerable a Sarkozy y va a pedir reparación», concluyó.
Abogado de profesión, Sarkozy es consciente de que será acusado de ser juez y parte al llevar litigios particulares ante unos jueces de los que es máximo responsable en su condición de presidente del Consejo Superior de la Magistratura. Por eso la inédita iniciativa aparece como un aviso a los navegantes por las turbulentas aguas de los bulos, los rumores y los infundios.
El sitio nouvelobs.com, el digital atacado, es una entidad jurídicamente diferente del semanario 'Le Nouvel Observateur'. Esta revista, de tonalidad filosocialista, no publica la información incriminada en su edición en papel. Sin embargo, su autor pertenece a su plantilla. Se trata del periodista Airy Routier, redactor-jefe de la sección Investigación y especializado en temas económicos. La noticia fue retirada a última hora de ayer de la web.








