
Cuando el lateral de Otxandio cumplió el ciclo de cinco tarjetas amarillas en Zaragoza, todas las miradas se volvieron hacia Del Horno. Se daba por segura su titularidad ante el Levante, una nueva oportunidad para redimirse con el fútbol y consigo mismo, condición de la que no disfruta desde hace cuatro meses. Pero entonces estalló la 'bomba' en forma de otra excursión noctámbula, que se hizo pública y provocó la pataleta de Fran Yeste y el mosqueo generalizado de los implicados. Caparrós ya dejó al defensa fuera de la convocatoria copera ante el Racing por iniciativa propia, sin injerencias de la junta directiva, harto de su actitud indisciplinada y reincidente. Pero las pistas arrojadas en los últimos dos entrenamientos han dado a entender que la absolución podría llegar el próximo fin de semana en un partido en el que el Athletic se juega la vida.
En el partidillo que el equipo disputó el pasado miércoles, Del Horno ocupó la banda izquierda. La suya. Ayer, Caparrós formó tres grupos de cuatro para trabajar los movimientos defensivos, despeje de centros y repliegues después de una acción ofensiva abortada. De nuevo, el ex del Chelsea se colocó en su demarcación natural, con el peto blanco, el mismo que portaban Iraola, Ustaritz -que formará en el centro de la zaga después de que Ocio 'enrojeciera' en Zaragoza- y Amorebieta. Estos cuatro jugadores han ensayado juntos, sin cambios, durante toda la sesión. En cuanto a las alternativas, el técnico podría colocar a Expósito en el flanco izquierdo o desplazar al central de Cantaura para dar entrada a Prieto. Pero nada de esto se ha visto, ni siquiera como probatura.
Aficionados en Lezama
El buen tiempo y la marejada extradeportiva que azota al Athletic propiciaron que un nutrido número de aficionados se acercara ayer a Lezama para seguir las evoluciones del equipo. El comportamiento del público, después de que se confirmara la apertura de un expediente disciplinario a Yeste y Zubiaurre y la multa a Del Horno por reincidente -el club apercibió al gallartino y a Amorebieta el pasado mes de octubre por estar en una discoteca bilbaína hasta bien entrada la madrugada-, fue muy respetuoso. Tan sólo unos pocos increparon a los jugadores por «pensar más en la fiesta» que en cómo salir del pozo clasificatorio.
De confirmarse el levantamiento del castigo, Del Horno recuperaría la titularidad en Liga cuatro meses después. La última vez que formó desde el inicio fue el 7 de octubre de 2007 contra el Almería, cuando tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 43 por una roja directa. A partir de ahí, el silencio. Sus actuaciones se espaciaron y tan sólo aparecía con regularidad en la Copa. Este salvoconducto se atrofió también por su último paseo nocturno, el que dio después del partido contra el Barça y que derivó en una multa ejemplar. El domingo llega el Levante, es decir, su última oportunidad para volver a ser un futbolista de élite.








