
«Las nuevas promociones van a suponer un desarrollo muy importante para el municipio, porque atraerán a mucha gente joven», celebró la portavoz del equipo de gobierno, Pilar Souto. La edil socialista advirtió, no obstante, de que el PGOU aún se encuentra sujeto a modificaciones. «Sin duda supone un avance, pero todavía queda mucho por hablar», añadió. De hecho, durante la presentación de ayer los corporativos no tuvieron tiempo de abordar los cambios previstos para la zona industrial, ni otros barrios como Ugarte o Zaballa. «En quince días nos volveremos a reunir para terminar de conocer el plan», aclaró Souto.
Los ediles sí analizaron, en cambio, la construcción de 730 viviendas de precio tasado en San Gabriel, un proyecto que la Diputación quiso iniciar en 2005 y que quedó en punto muerto hasta la aprobación del planeamiento. El nuevo documento establece también otras promociones, como en Churruca, con 200 pisos, y Arcocha, con 500 más. Sin embargo, el Consistorio mantiene algunas dudas sobre el número final de inmuebles a edificar, por la «crisis que soporta del sector inmobiliario».
Soterrar las vías
El avance del Plan General apuesta por el crecimiento de áreas como la de San Gabriel. En este caso, contribuirán a su expansión medidas complementarias, como el soterramiento del paso a nivel que ahora separa el barrio del centro de la localidad. En cualquier caso, los responsables municipales son conscientes de la complejidad de una operación que llevaría aparejadas obras en el trazado, desde el ambulatorio de Ortuella hasta la estación de Trapagaran.
Al igual que San Gabriel, también el área de El Barranco se verá reforzada. De hecho, el PGOU prevé allí nuevos equipamientos deportivos, como un frontón. Lo que aún no está claro es si la zona acogerá también la futura residencia. «El arquitecto municipal tiene otras ideas» para su ubicación, concluyó Pilar Souto.









