Rafa Valencia, presidente del comité de empresa, detallaba ayer los dos incidentes más recientes. El primero tuvo lugar en la parada del Casco Viejo, hace una semana y media. Dos personas que se habían colado saltando las canceladores fueron recriminadas por un responsable de la estación. La situación degeneró en un forcejeo. «No fue una agresión grave -añadió Valencia-, pero desde luego fue una agresión física».
El segundo incidente sucedió el pasado sábado, a las siete de la mañana, en plenas fiestas de Carnaval, cuando dos jóvenes entraron con un perro en la estación de Las Arenas. Uno de ellos «iba en pijama y llevaba un palo de grandes dimensiones». Cuando el supervisor de la parada les salió al paso para indicarles que «así no podían entrar», los dos individuos se encararon con él. «La situación fue muy tensa. El joven disfrazado empujó al supervisor que pudo, sin embargo, arrebatarle el palo. Eso sí -detalló Valencia-, el chaval le pegó antes de que los dos huyeran». Este ataque ocurrió a pesar de la presencia de guardas de seguridad. «Se encontraban en el otro extremo de la estación y todo fue muy rápido», aclaró Valencia. De hecho, «el personal del centro de control sí se percató de la situación e intentó cerrar a distancia las puertas para atrapar a los agresores, pero los chicos lograron escapar».
Enfrentamiento
La estación de Las Arenas fue escenario de un incidente anterior durante la madrugada del pasado 27 de enero, cuando dos vigilantes de seguridad recriminaron a un grupo de cinco jóvenes la actitud que mantenían en los andenes, a lo que siguió un enfrentamiento que se saldó con un cruce de denuncias por agresión. La Ertzaintza abrió un atestado por el incidente, identificó a varias personas supuestamente implicadas en los hechos y recibió cinco denuncias por lo ocurrido.
Rafa Valencia subrayó que los trabajadores se movilizan cuando se registran agresiones físicas. «Pero las verbales y los insultos se siguen dando a menudo», sobre todo durante las noches de fin de semana, sin que hagan efecto los continuos llamamientos a la ciudadanía y campañas de concienciación. El presidente del comité de empresa señaló que a pesar «de los protocolos de seguridad que se establecieron en colaboración con la Ertzaintza y las Policías locales, el personal del Metro Bilbao sigue sintiéndose inseguro. Creemos que es necesario volver a movilizarnos para evitar que se repitan situaciones de esta naturaleza».










