Aunque por el momento no existen datos oficiales, fuentes de las haciendas forales ya han reconocido que se ha registrado un aumento notable en las solicitudes de aplazamiento. Hacienda concede a las empresas la posibilidad de aplazar el pago de sus impuestos siempre que dispongan de un 'expediente limpio' -que no tengan deudas anteriores- y que se encuentren dentro de algunos límites. Así, hasta 100.000 euros de deuda tributaria pueden acceder a un aplazamiento libre de intereses durante doce meses. También es factible conseguir un aplazamiento sin penalizaciones para deudas que no superen los 250.000 euros, aunque tan sólo durante un plazo máximo de medio año.
En el apartado formal, el mecanismo es extraordinariamente sencillo. El propio sistema informático que utilizan las empresas para transmitir sus declaraciones fiscales a Hacienda -todas las que tienen más de 10 empleados están obligadas a utilizarlo-, tiene previsto un formulario concreto para este tipo de solicitudes.
Algunos especialistas consideran que el aumento sustancial de estos aplazamientos hay que relacionarlo directamente con el afloramiento de algunas tensiones de tesorería en las empresas y con las dificultades para ampliar las líneas de crédito. Un fenómeno que se ha generado tras la crisis financiera desatada por el fenómeno de las 'hipotecas basura' de Estados Unidos y que ha sembrado la desconfianza en el sistema bancario internacional.
Así, al menos en parte, esta moratoria en el pago de impuestos sin intereses supone una ayuda financiera muy apreciada por las empresas.






