Evidentemente, en ello tiene mucho que ver la calidad compositiva de un músico que ha sabido adaptarse a las corrientes de cada momento, buscando también soluciones de tecnología instrumental e inspiraciones en paralelo con la cultura y la sociología contemporánea. A saber, Oldfield no sólo es un histórico del rock sinfónico y un pionero aplicado de los sintetizadores, las cajas de ritmos y los loops, sino también un defensor de la integridad y la superioridad instrumental frente a los excesos cibernéticos.
De igual manera, su afinidad inicial con el folk le ha convertido en un dominador de los ritmos étnicos y hasta de la World music. Hablamos ahora de un compositor maduro y todavía popular, que hace una música contemporánea y sinfónica, pasada por un chill out medio hipnótico, con coros de calidad, formidables arreglos instrumentales e influencias multiculturales. Casi nada.






