
Estos militantes de la banda se hallan en una situación similar a la que tenía Endika Iztueta, el miembro de ETA fallecido la semana pasada en Cabo Verde tras ser asaltado por unos atracadores. Su cadáver llegó ayer al aeropuerto de Loiu, donde la izquierda abertzale le rindió un homenaje.
Según las citadas fuentes, el colectivo de huidos y deportados está formado de manera principal por activistas ya veteranos que formaron parte de ETA en los años 80. Muchos de ellos están ya desconectado de la banda y se han asentado en sus países de residencia, donde, en algunos casos, se han casado con personas del lugar.
La dirección de la banda no permite el regreso de sus militantes en terceros países a Europa -ni en el caso de que sus causas hayan prescrito-, a menos que sea para reincorporarse a la lucha armada. En este sentido, el peso de los veteranos procedentes de Sudamérica en la estructura etarra es cada vez mayor desde 2000, ya que la organización ha tenido que recurrir a este grupo ante la falta de preparación de las nuevas generaciones de activistas. El último responsable de explosivos, Luis Ignacio Iruretagoiena Lanz, 'Lucas', detenido en septiembre en Cahors, había pasado varios años en Nicaragua, donde colaboró con movimientos guerrilleros.
En 2004 fue detenido en la frontera Iñaki Esparza Luri, 'Ana', otro veterano de Sudamérica al que la banda había nombrado jefe de los arsenales.
Las condiciones de vida de algunos de los huidos son variadas. En 2005, el presunto etarra Juan José Urrutia Pía, 'Agustín' falleció en un hospital público de Uruguay, aquejado de una enfermedad respiratoria. Urrutia había sido apartado del colectivo de huidos de ETA por no someterse a su disciplina.
En el caso del fallecimiento de Iztueta en Cabo Verde, distintas fuentes han señalado que su suerte final habría sido diferente si se le hubiera podido atender en un hospital europeo. Murió después de que unos atracadores le golpearan y le rompiesen varias costillas, lo que le ocasionó una herida en el pulmón que le provocó una infección y un colapso sanguíneo posterior.
Tribunal Superior
El cadáver de Iztueta fue recibido ayer por miembros de la izquierda abertzale en el aeropuerto de Loiu. Durante la tarde, en un pleno celebrado en el Ayuntamiento de Santurtzi -su localidad natal-, representantes de ANV pidieron a la Corporación que mostrase su solidaridad con los parientes y amigos del fallecido y que diese una ayuda económica a la familia para sufragar los gastos de repatriación del cadáver. Los miembros de Acción Nacionalista Vasca -que no se pudieron presentar a las elecciones municipales al ser ilegalizadas sus listas- intentaron leer un comunicado al comienzo de la sesión, pero el alcalde, el peneuvista Ricardo Ituarte, les dijo que sólo podrían hacerlo al finalizar el pleno. Cuando los representantes de ANV se dispusieron finalmente a dar lectura a su texto, el PP abandonó la sala y sólo quedaron los cargos de PNV, PSE-EE y EB-Berdeak-.
El colectivo España y Libertad ha pedido también al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco que impida el acto de homenaje al etarra previsto para mañana en Santurtzi.






