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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Política

LUCHA ANTITERRORISTA
ETA preparaba un atentado inminente con la potente bomba hallada ayer en Getxo
El artefacto, compuesto por 40 kilos de amonal y cordón detonante ocultos en un barril de cerveza, fue encontrado de forma casual por un ciudadano en una zona de huertas

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PRECINTO. La Ertzaintza bloquea el camino donde se encontró la bomba mientras sus compañeros inspeccionan el artefacto. / LUIS CALABOR
Todas las luces rojas en la lucha antiterrorista se encendieron ayer tras el hallazgo en la localidad vizcaína de Getxo de una potente bomba de ETA compuesta por cuarenta kilos de amonal ocultos en un barril de cerveza. El explosivo estaba ya mezclado y sólo faltaba por colocarle el detonador, lo que indica que quienes la habían fabricado se disponían a utilizarla de manera inminente. Según los expertos de la lucha antiterrorista, el artefacto habría sido fabricado por el 'comando Vizcaya', el único grupo de la banda que permanece en activo tras las sucesivas caídas de células etarras en Francia y España.

La bomba fue localizada de forma casual por un paseante el martes por la noche en una zona conocida como Estrada de Diliz. Se trata de un área de huertas, con pequeños bosques y caseríos aislados, situado no muy lejos del Club Hípico La Galea, entre los barrios de Santa María de Getxo y Azkorri. Este vecino avisó el miércoles por la mañana a la Policía Local de Getxo, que envió una patrulla a examinar el objeto, un barril de cerveza del que salían unos cables eléctricos, abandonado en un camino sin salida que conducía a un caserío. Los agentes sospecharon que podía contener una bomba y entonces alertaron a la Ertzaintza.

La Policía autónoma llegó a la Estrada de Diliz a las doce y media de la mañana. Los efectivos no acudieron a examinar el artefacto de inmediato. Getxo fue escenario el pasado 11 de noviembre de un atentado-trampa de la banda, en el que el 'comando Vizcaya' intentó asesinar a los ertzainas que se disponían a investigar una amenaza de bomba en los juzgados de la localidad. Ayer, este Cuerpo tomó todas las precauciones posibles ante el temor a que ETA hubiera colocado algún tipo de dispositivo en la zona con el objetivo de matar a los policías vascos que acudiesen a examinar el barril manipulado.

Tras casi cinco horas de trabajo, cuando comprobaron que no había ninguna celada, los artificieros procedieron a desactivar la bomba. Los miembros de la Policía Científica continuaron posteriormente la recogida de pruebas en el terreno en busca de evidencias de los etarras que habían manipulado el artefacto. Asimismo, la Ertzaintza interrogó a dos vagabundos que se refugian de manera habitual en una casa abandonada de las inmediaciones por si pudieran aportar algún indicio.

El barril de cerveza contenía alrededor de cuarenta kilos de amonal así como cordón detonante. Los etarras no le habían colocado el detonador ni había evidencias sobre si iban a utilizar un temporizador o un mando a distancia. ETA emplea los recipientes metálicos para dirigir la carga explosiva de sus bombas hacia puntos concretos, a modo de cañón. El barril hubiera producido también abundante metralla en caso de estallar.

Abandonada

Según un comunicado del Departamento de Interior, el hallazgo parece apuntar a «una entrega de material entre miembros de ETA, posiblemente con la intención final de utilizar el recipiente como un artefacto explosivo para la comisión de un atentado». Según los expertos, el montaje de la bomba se corresponde a una fase en la que los terroristas ya han elegido el objetivo y decidido atentar contra él, ya que el reparto de material se realiza de manera habitual con los componentes explosivos separados para evitar que un error en la manipulación produzca una explosión fortuita. Las mismas fuentes especulaban ayer con la posibilidad de que los miembros del 'comando Vizcaya' estuvieran montando la bomba en el camino de Estrada de Diliz y decidieran abandonarla y huir a toda prisa cuando, por causas que se desconocen, se sintieron descubiertos. Las circunstancias, en este sentido, son similares a las registradas en diciembre de 2006 cuando un embrionario 'comando Vizcaya' se dio a la fuga y abandonó en un camino de Amorebieta cincuenta kilos de explosivos al sospechar sus miembros que habían sido detectados por las fuerzas de seguridad.

Dos miembros del talde fueron detenidos en la frontera cuando pretendían cruzar a Francia. En la célula también militaba Saioa Sánchez, la etarra arrestada más tarde en el país vecino como sospechosa de haber asesinado a dos guardias civiles en Capbretón. Tras la caída, el grupo fue sustituido por los 'liberados' -a sueldo de la organización- Jurdan Martitegi Lizaso y Arkaitz Goikoetxea. Ambos son los presuntos responsables de todos los atentados cometidos en el País Vasco desde el fin de la tregua. Su rastro ha aparecido en el ataque a la Guardia Civil de Durango, así como en los perpetrados contra los juzgados de Getxo y Sestao. también se les vincula con la bomba lapa colocada en el coche de un escolta en Bilbao y en la explosión registrada en la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz.

Los dos etarras pudieron huir temporalmente a Francia en noviembre, después de que la Ertzaintza divulgara sus fotografías. El día de Navidad, ETA colocó una bomba en la casa del pueblo de Balmaseda. Desde entonces, el comando ha guardado silencio y, durante un mes, tampoco ha intentado cometer un atentado. Su rastro reapareció ayer en Getxo.
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