
Casi al mismo tiempo en que la Abogacía del Estado entregaba en el Tribunal Supremo la demanda para ilegalizarlo -el martes lo hizo la Fiscalía-, los máximos responsables de EHAK comparecían en el Parlamento vasco para dar una respuesta al más alto nivel. Junto a tres de los nueve parlamentarios -Nekane Erauskin, Julián Martínez y Ane Auzmendi-, estuvieron Jone Goirizelaia, en calidad de abogada del grupo, y Juan Carlos Ramos, presidente de la formación.
GAL y franquismo
Desde que EHAK decidió hace tres años presentarse a las elecciones, las intervenciones de su fundador y máximo responsable teórico han sido muy esporádicas. Sólo en septiembre de 2005, tras comparecer ante el juez Fernando Grande-Marlaska, que le había citado para investigar su presunta colaboración con ETA, Ramos salió ante los periodistas con Erauskin y Goirizelaia. Dos meses después reapareció en la Cámara autónoma en una rueda de prensa de nuevo con Erauskin y el dirigente de LAB Txutxi Ariznabarreta para criticar el sumario 18/98. A partir de ese momento desapareció de la primera línea.
En la que puede ser una de sus últimas intervenciones públicas como presidente de una formación legal, recalcó que el proceso de ilegalización de EHAK está siendo «televisado a tiempo real» y promovido por el partido que «encumbró a los GAL» y por el que «no condena el franquismo».
Fue la única sorpresa en una rueda de prensa en la que Erauskin y Goirizelaia se mantuvieron fieles a su guión. Ambas denunciaron la existencia de «espionaje político» y aseguraron que los datos presentados en su contra son «escasos». En este sentido, la abogada de la izquierda abertzale subrayó que la mayoría de las pruebas presentadas ahora por la Fiscalía ante el Tribunal Supremo son las mismas que desestimó Baltasar Garzón en 2005. Sin embargo, según ha trascendido, el eje principal de la acusación formulada por el Ministerio Público es el acta de una reunión mantenida en junio del año pasado por dirigentes de Batasuna, ANV y EHAK, en la que los tres partidos habrían acordado poner en marcha una «caja única».
Por contra, para Goirizelaia, la única novedad relevante de la nueva demanda son las conversaciones telefónicas mantenidas entre miembros de EHAK y Batasuna. Erauskin alegó en ese sentido que siempre han admitido que iban a ser asesorados por personas ajenas al partido y que la grabación de esas charlas confirma la denuncia que presentaron en 2005 al sospechar que sus llamadas eran interceptadas. Ante ese «escándalo», la portavoz de EHAK anunció que intentará reunirse con los diferentes grupos parlamentarios y con el lehendakari Ibarretxe para analizar la situación.






