
Los padres de Enaitz Iriondo recibieron ayer el apoyo de decenas de personas. / Borja Agudo
Tomás Delgado, el conductor del coche que atropelló mortalmente a Enaitz Iriondo, deberá pagar las costas de la demanda civil que presentó contra los padres, reclamándoles 20.000 euros por los desperfectos ocasionados en el vehículo, y que, en la vista oral, retiró.
Según relata el auto del Juzgado de Primera Instancia de Haro, en el acto de la vista oral, celebrado ayer, el demandante manifestó que desistía del juicio. Los demandados no se opusieron a ello pero sí solicitaron que pagara la costas. Se trata de una petición que, para la jueza de Haro, trata de "resarcir económicamente a quien ha sido llamado a un proceso que no llega a su fin por la voluntad del autor". Por tanto, condena al demandante al pago de las costas.
La jueza recalca que "es evidente que la decisión del actor de interponer una demanda ha ocasionado una serie de gastos a los demandados para poder articular una defensa en el proceso al que se han visto llamados, gastos que deben ser resarcidos a través de la condena en costas".
Al dar por desistida esta demanda, se da por sobreseído este proceso judicial, aunque el demandante puede promover otro nuevo sobre el mismo objeto. Esta resolución judicial no es firme y se puede interponer recurso en el plazo de cinco días.
Un trágico 26 de agosto
El accidente mortal ocurrió el 26 de agosto de 2004, cuando el joven de 17 años, natural de Durango, regresaba en bicicleta al cámping de Castañares de Rioja, donde se encontraba de vacaciones con sus padres, Antonio y Rosa. En marzo de 2006, el conductor, de 43 años y vecino de Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), reclamó a los padres de Enaitz 20.000 euros en concepto de los daños ocasionados a su vehículo, un Audi A-8, y por los gastos de alquiler de otro coche.
Los padres de Enaitz, que ayer fueron arropados en el Juzgado por casi 200 personas y entrevistados por decenas de periodistas, se encuentran a la espera de una investigación encargada por el Fiscal Superior de La Rioja, Juan Calparsoro, para decidir si el juez reabre el caso por la vía penal.
La familia considera que el atestado del atropello mortal no es correcto, ya que el informe de la Guardia Civil sostiene que el ciclista se saltó un stop y ellos aseguran que la colisión mortal se produjo por un atropello.
Además, un informe pericial encargado por los padres refleja que Tomás Delgado circulaba a una velocidad superior a la que recoge el atestado y que las pruebas de alcoholemia se hicieron hora y media después del accidente, y si se hubieran dado en el momento del atropello, habría dado una tasa superior a la permitida.