
«Los mercados financieros están sujetos a tensiones y el crédito continúa limitado para algunas familias y empresas», dijo el Comité de Política Monetaria (FOMC) en su comunicado. La más reciente información indica una profundización de la contracción en el sector inmobiliario, así como cierta moderación en los mercados laborales.
La rebaja del pasado 22 de enero fue considerada precipitada e insuficiente por analistas, que apostaron por un nuevo recorte de 0,5 puntos. La distancia entre la zona euro -que mantiene el precio oficial del dinero en el 4%- y el área económica del dólar se amplía tras la decisión adoptada ayer. El comité espera que la inflación, un importante peligro cuando el dinero es barato, se modere en los próximos trimestres, pero habrá que continuar controlando su evolución, añadió.
Frenazo
La rebaja anunciada ayer por la FED sólo logró animar puntualmente a Wall Street. De hecho, el índice Dow Jones cayó al cierre de la sesión un 0,3%, arrastrado por las especulaciones sobre una posible calificación a la baja de las aseguradoras de bonos AMBAC y MBIAC. Por su parte, el indicador tecnológico Nasdaq cedió un 0,38%.
Los peores augurios sobre la situación de la primera economía del mundo se vieron ayer confirmados, al conocerse que al acabar el año el ritmo de expansión había caído al 0,6%, frente al 1% que esperaban los mercados. Al final, el crecimiento no superará en el conjunto del ejercicio el 2,2%, frente al 2,9% en 2006, su avance más modesto de los últimos cinco años.
Otro indicador de contracción económica es un salto en el desempleo. En diciembre EE UU sólo creó 18.000 puestos de trabajo, insuficientes para seguir el ritmo del aumento de la población. Sin embargo, la empresa ADP, que gestiona pagos de nóminas, estimó ayer que en enero las plantillas privadas incorporaron a 130.000 nuevos empleados, una cifra muy superior a las expectativas de los analistas, que hace esperar un buen dato oficial de empleo mañana, cuando lo divulgará el departamento de Trabajo.
El informe del departamento de Comercio indicó que en el último trimestre del año la renta per cápita media cayó levemente, pese a los enormes ingresos que reciben los analistas de Wall Street que lucubran sobre el futuro de la economía. Los estadounidenses moderaron el consumo, que creció un 2% de octubre a diciembre, frente al 2,8% del período anterior. Una caída que no se debe a que guarden más dinero, pues tan sólo ahorraron un 0,2% más de sus ingresos frente al 0,6% del trimestre anterior.






