El miembro del Gobierno canario, en una comparecencia parlamentaria, indicó que la obra, que consiste en el vaciado del corazón de la montaña, se iniciará cuando concluya el periodo de licitación, que está previsto para octubre del presente año, al igual que la aprobación definitiva de las normas de conservación de Tindaya.
Berriel señaló que en un breve plazo se formalizará la Fundación que se encargará de la licitación y control de la ejecución y gestión del 'Monumento a la Tolerancia'. Para su constitución se han mantenido conversaciones con la familia del escultor donostiarra, el Cabildo de Fuerteventura y el Ayuntamiento de La Oliva.
El consejero canario afirmó que el proyecto de Chillida contará con una declaración de impacto ambiental que garantizará una construcción ambiental viable que conserve intacto el paisaje natural del espacio.
Berriel indicó que la obra del artista guipuzcoano «constituye una referencia necesaria y muy valiosa para canalizar el futuro turístico de Canarias», pues estimó que su proyecto se sitúa en la vanguardia de la ingeniería actual.
Largo proceso
Con el inicio del periodo de licitación concluye un largo proceso de preparación. Fueron necesarios cinco meses de prospecciones sobre el terreno y otros tres de trabajo de gabinete y ensayos para concluir que la traquita, la roca volcánica de Tindaya, es capaz de soportar un espacio cúbico de alrededor de 50 metros de lado en su interior.
El escultor quería introducir en el corazón de la montaña este espacio central con una gran embocadura de entrada orientada al oeste y vistas al mar, con dos aberturas verticales para la iluminación. Una de las principales dudas que presentaba el plan giraba en torno a si existiría la suficiente tensión horizontal en el macizo rocoso como para soportar un techo plano y la respuesta del estudio fue afirmativa.






