
La Universidad pública, al ser la que más estudiantes acoge, también refleja de forma más clara este desplome. El informe detalla que la reducción en la cifra de alumnos a tiempo completo -los que están matriculados en un curso de una carrera- ha sido del 27%. Se ha pasado de 49.655 a 35.900 en ese período de cinco cursos académicos analizado por Educación, lo que supone una reducción de 13.700.
Si se suma el total de alumnos, el conjunto de los de grado, máster, doctorado, intercambios..., la caída es más suave. En 2001-2002, la UPV tenía 51.749 estudiantes que pasaron a ser 44.600 en el año académico 2006-2007, un 13% menos, según los datos recogidos en el plan universitario que presentó el pasado miércoles del Gobierno vasco a la comisión de Educación del Parlamento. Estas cifras indican que el fuerte descenso de alumnos que cursan carreras se ha compensado con los nuevos estudios de postgrado.
Los expertos calculan que tendrán que pasar diez años para remontar este agujero demográfico. Las previsiones de Educación avanzan que para el año académico 2009-2010 habrá 31.507 jóvenes matriculados en algún título de grado de la Universidad Pública Vasca.
Con la plantilla de profesorado de la UPV ha ocurrido lo contrario. Desde el curso 2001-2002, el equipo docente se ha incrementado en 614 nuevos profesionales, un 14% más. En estos cinco últimos años académicos se ha pasado de 3.763 a los actuales 4.400, de los que el 60% son doctores. La UPV tiene el cuarto mejor ratio alumnado-profesor del conjunto de las universidades públicas españolas: con 12 estudiantes por docente. Sólo le superan Navarra, Zaragoza y Cantabria.
La principal razón de que el ratio sea inferior al de la mayoría de las universidades públicas del Estado es «el crecimiento del profesorado bilingüe para dar respuesta a la demanda de estudios en euskera producida en los últimos años», detalla el texto. La mayoría de los nuevos puestos de profesores son para docentes que pueden impartir las clases en euskera.
La Universidad de Deusto sufre con más intensidad que la pública este descenso, al unirse al fenómeno demográfico la competencia de otros centros. Ha pasado de 13.000 alumnos en 2001 a 8.100, es decir, ha perdido un 37,8% de estudiantes. En ese mismo período de tiempo el número de profesores se ha reducido en un 7%. El ratio está situado en 14 alumnos por docente.
Mondragón Unibertsitatea ha capeado mejor el temporal. No es extraño. Las carreras que se han llevado la peor parte en la caída de la natalidad son de letras: filologías, historia, o geografía y algunas de las experimentales que no se imparten en este centro privado, cuya oferta es más técnica y adaptada a la demanda empresarial. La disminución de matrículas en cinco años -ahora cuentan con 3.300- ha sido cercana al 3% al perder un centenar de alumnos. Por contra, la plantilla docente creció en un 19%.
Fenómeno generalizado
El caso vasco no es único. Todas las universidades españolas tratan de hacer frente a una demanda de plazas cada vez más escasa. Ejemplos: la Universidad Pública de Navarra ha perdido el 20% de sus alumnos, más de 2.000, en cinco años. En una década la de Zaragoza se ha quedado sin 12.000 estudiantes y las universidades públicas valencianas han registrado una reducción de casi 7.000 alumnos desde 2002.
Con los centros menos saturados, los responsables académicos apuntan la posibilidad que existe ahora de mejorar la calidad de la docencia, de ofrecer una enseñanza más personalizada y fortalecer la investigación. El plan universitario aconseja a las universidades de Euskadi poner la vista en el extranjero. «Durante el período de vigencia de este plan, habrá que aumentar el número de másteres internacionales, el número de estudiantes extranjeros que vienen a cursar estudios de Grado, Máster y Doctorado, la cifra de alumnos latinoamericanos y de convenios con otras universidades», dice el proyecto. En la actualidad hay cerca de 2.000 jóvenes extranjeros en el sistema universitario vasco.








