
Francisco González, que presentó las cuentas del banco junto al consejero delegado, José Ignacio Goirigolzarri, no ocultaba ayer su satisfacción por la buena situación que atraviesa la entidad, a salvo del terremoto que está azotando a otros grandes grupos bancarios internacionales. Realizó un análisis detallado de las perspectivas que tiene ante sí España que, según indicó, se encuentra en «buena situación». No obstante, lanzó una clara advertencia al asegurar que la economía del país no puede seguir dependiendo de un modelo «muy escorado hacia el sector inmobiliario», el ladrillo, que tiene «importantes limitaciones y restricciones».
Para lograr esa transformación, el banquero destacó la necesidad de que «se haga un buen diagnóstico» y se tomen medidas «ajustadas al terreno». Fue en ese punto en el que reclamó la adopción de medidas fiscales «con inteligencia» para lograr la reactivación económica.
Evidentemente, la cercanía de las elecciones generales obligaría a que tales actuaciones fueran adoptadas por el Ejecutivo que surja de las urnas. Preguntado al respecto, Francisco González elogió la figura de Manuel Pizarro. Tras felicitarse por el paso a la política del ex presidente de Endesa -es una «buena noticia para todos los españoles», dijo- aseguró que el 'numero dos' del Partido Popular por Madrid «podría aplicar» esa «política inteligente al igual que otras personas».
A salvo
Entrando ya en la evolución del BBVA, tanto González como Goirigolzarri se mostraron exultantes por los resultados logrados por el banco y por sus positivas perspectivas. Los más de 6.000 millones de euros de beneficio reflejan a las claras, subrayaron, la buena salud de que goza el Bilbao Vizcaya Argentaria. Sin operaciones singulares -entre las más destacadas se encuentra la venta de su participación en Iberdrola-,el beneficio creció un 18%, hasta los 5.403 millones. Esa fortaleza permite proponer un aumento del dividendo del 15,1% para 2007, hasta los 0,733 euros por acción.
A la hora de argumentar esa fuerte expansión de las ganancias, el responsable financiero explicó que se deben al crecimiento experimentado por cada una de las áreas de negocio -con incrementos superiores al 18% en todas ellas- y a una adecuada gestión del riesgo de crédito. Así, dejó claro que el grupo financiero no tiene «ninguna exposición» a operaciones o productos de riesgo, como pueden ser los créditos 'subprime' u otros derivados que han generado serios problemas a otras entidades financieras. Y ello, pese a estar presente en el mercado norteamericano. En concreto, en Texas, zona a la que calificó como «un mundo aparte» de la crisis.
González se mostró muy crítico con ese tipo de prácticas de crédito, a las que no dudó en calificar como «poco entendibles». Así, declaró que «siempre hemos trabajado en base a la prudencia. No hemos estado en los mercado sofisticados de riesgo ni hemos apurado la liquidez para obtener el último euro de rentabilidad. Con nuestros principios es imposible hacer 'subprime', dar un crédito apalancado a otra entidad que no va a pagar y vender productos disfrazados», sentenció.
Encantados de dar créditos
Esa forma de actuar lleva al BBVA a afrontar 2008 con gran optimismo, gracias a su «situación de gran fortaleza». Tanto que no ha modificado un ápice sus objetivos de crecimiento -entre las metas destacan captar 8,2 millones de nuevos clientes para 2010 y situar el ratio de eficiencia por debajo del 35%- y su política crediticia.
En torno a este punto, González, que descartó problemas graves de morosidad en el sistema financiero español, garantizó que no restringirá la concesión de préstamos. «Estamos encantados de dar créditos», dijo, tras añadir que «ojalá pudiéramos dar más hipotecas, pero nos piden menos». También rechazo de forma tajante que la banca haya estrangulado el préstamo a las grandes empresas o que el Gobierno haya recomendado ablandar las condiciones. «Solbes es un profesional y sabe que los mercados deben funcionar», explicó.
A modo de conclusión, González aseguró que el BBVA no ha sufrido ningún problema de financiación. Todo lo contrario, desveló que es una de las pocas entidades europeas netamente «prestamista» en el interbancario.






