
Los palestinos cruzan por el hueco realizado en el muro fronterizo. /EFE
Israel mantendrá el bloqueo de Gaza si continúa el lanzamiento de cohetes
Israel mantendrá las restricciones a la entrada de productos a la banda de Gaza si se mantiene el lanzamiento de cohetes contra su territorio, ha asegurado en París el ministro israelí de Defensa, Ehud Barak.
"Si tengo que elegir entre la calma en su territorio y la calma en el nuestro, no hay elección", ha afirmado el responsable de Defensa, quien ha señalado que mientras que Hamás no controle lo que pasa en Gaza "Israel reaccionará".
Barak ha negado que haya hambruna en la banda de Gaza y que la situación humanitaria sea crítica.
Olmert seguirá negociando con Abbas
El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ha reiterado su voluntad de continuar las negociaciones de paz con el presidente palestino Mahmud Abbas, "que conducimos en un clima de seriedad, amistad y sinceridad", a pesar de la situación en Gaza.
El terrorismo "que nos obliga a una actividad sin pausa en el sur del país y también en Cisjordania; la carencia de una adecuada infraestructura económica, de poder y judicial entre los palestinos, reducen su flexibilidad y, en especial, la de Israel".
"No tenemos otra salida que celebrar conversaciones de paz, y no tenemos un horizonte más promisorio de esperanza que la posibilidad de hacerlo con la actual dirección palestina", que pese a las críticas es el mejor "liderazgo palestino para hablar de paz", ha subrayado Olmert.
Miles de palestinos han cruzado hoy la frontera entre Gaza y Egipto por el paso de Rafah después de que activistas del movimiento islámico Hamás hayan derribado con dinamita y excavadoras la valla fronteriza en la que ayer resultaron heridas sesenta personas, en su mayoría mujeres y niños, que pedían la apertura de los cinco pasos cerrados por Israel.
Aunque el éxodo masivo ha causado en un primer momento la alarma en Israel y Egipto, ésta ha remitido tras comprobar las autoridades que la inmensa mayoría de las personas que habían atravesado la línea divisoria querían tan sólo comprar comida, combustible, tabaco y otros bienes escasos en la franja tras siete meses de bloqueo israelí.
Desde el derrumbe de la valla fronteriza, la carretera entre Gaza y Rafah está ocupada por cientos de camiones, autobuses y coches atestados de gente que han optado por huir, aunque sea por unas horas, de esta "muerte lenta", según fuentes de Naciones Unidas.
Por orden del presidente de Egipto, Hosni Mubarak, las fuerzas de seguridad egipcias se han limitado a ver pasar la multitud, mientras los activistas de Hamás se han hecho con el control de la situación organizando una fila de entrada y otra de salida e inspeccionando las bolsas de quienes regresaban a la franja.
Bloqueo israelí
Las autoridades israelíes, que cerraron sus cinco pasos fronterizos con Gaza en represalia por los ataques palestinos contra civiles de localidades situadas en el sur de Israel, sólo permiten la entrada a este territorio de ayuda humanitaria, que incluye medicinas y alimentos básicos pero no gasolina y otras mercancías.
El Ministerio israelí de Exteriores ha recordado a Egipto su "responsabilidad de asegurar el correcto funcionamiento" de su frontera con Gaza, a tenor de los acuerdos firmados en 2005 tras retirar a sus colonos y soldados de la franja.
Estos pactos obligan a Egipto a controlar las infiltraciones y el contrabando de armas hacia Gaza desde su suelo a través de túneles subterráneos y dejan en manos de un cuerpo de inspectores de la UE la supervisión del paso de Rafah, cerrado desde el pasado junio.
Para Israel, la ausencia de valla fronteriza suponen un riesgo de primera categoría para su seguridad por la potencial entrada de terroristas y explosivos.
Nuevo acuerdo para Gaza
Fuentes de Hamás calculan que se permitirá a los palestinos cruzar la frontera al menos durante las próximas veinticuatro horas, antes de restablecer el orden en la zona.
Por su parte, el primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Salam Fayad, ha afirmado que la situación en Gaza es "muy peligrosa" y ha pedido la apertura de todos los pasos fronterizos, no sólo porque es "necesaria y urgente" sino porque se debe proceder a ello de forma oficial y en el marco de los "esfuerzos que hemos de realizar juntos para asegurar que el proceso de paz da resultados".
El dirigente de facto en Gaza, el islamista Ismail Haniye, ha aprovechado la marea humana para pedir a Egipto y al movimiento nacionalista Al Fatah, que lidera Mahmud Abbas, a alcanzar un nuevo acuerdo sobre la gestión de las fronteras de Gaza aunque, de momento, Abbas se ha limitado a acusar a los islamistas de haber creado la crisis al abrir las primeras grietas en la valla.