
Los delegados sindicales de ELA, SATSE, LAB, CC OO, UGT, ESK, UTESE y SAE se reunieron ayer para rediseñar precisamente el calendario de protestas y analizar la situación en la que se quedan los trabajadores sanitarios tras lo que califican como «decretazo». Un giro de tuerca que ha descolocado a los responsables de Osakidetza, especialmente por las fechas elegidas para llevar a cabo las huelgas generales. La primera tendrá lugar el próximo 29 de enero (martes) en plena epidemia de gripe, mientras la segunda está convocada para el 6 de marzo, tres días antes de las elecciones generales. «Buscan el ruido mediático para hacer el máximo daño con el mínimo esfuerzo», censuró el director de Recursos Humanos del Servicio Vasco de Salud, José Andrés Blasco.
Las actuaciones presentas ayer por los sindicatos son un fiel reflejo del nivel de conflictividad que vive la sanidad vasca desde hace meses. Lejos de ceder ante los planteamientos de Osakidetza, las centrales han optado por radicalizar sus protestas en un último y definitivo intento por retomar las negociaciones para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes.
Además de las huelgas de 24 horas, los sindicatos también han convocado seis paros de dos horas en los turnos de mañana -de 8.00 a 10.00 horas- y de tarde -de 15.00 a 17 horas- los días 12, 14, 19, 21, 26 y 28 de febrero. Pese a los cambios realizados a última hora en el calendario de movilizaciones, las centrales mantienen las concentraciones de un cuarto de hora convocadas a lo largo del mes de enero frente a los ambulatorios y hospitales de la red pública vasca. Los paros se llevarán a cabo hoy, pasado mañana, y el martes y jueves de la próxima semana.
Los representantes de los trabajadores organizarán una caravana de coches el 23 de enero en las tres capitales vascas. «Osakidetza somos todos y todas. Por eso, la Administración debe saber que los decretos y la imposición no sirven. Ya es hora de impulsar una verdadera negociación, que se ponga solución a los verdaderos problemas del Servicio Vasco de Salud y de sus trabajadores y en consecuencia de toda la ciudadanía», subrayaron los delegados sindicales.
«Colapso en Cruces»
Por otra parte, el sindicato CC OO acusó ayer a los gestores del hospital de Cruces de «volver a fallar en la planificación de los recursos provocando el colapso de las urgencias hospitalarias durante periodo navideño», acusación desmentida «tajantemente» por el director del complejo sanitario. Según la versión facilitada ayer por Mikel Álvarez, el hospital de Cruces no ha sufrido colapso alguno. «Excepto el 2 de enero, que efectivamente tuvimos que afrontar una situación complicada por la gran afluencia de pacientes registrada en Urgencias, el resto de los días se ha trabajado con normalidad», subrayó.
El sindicato no sólo no comparte la versión del director del centro sino que advierte de que la situación registrada en las últimas semanas en las urgencias hospitalarias como consecuencia de la gripe volverá a repetirse en Semana Santa. «Los gestores reducen camas durante los periodos vacacionales y así se ahorran unas cuantas contrataciones», denunció la central. En este sentido, recordó que «la situación se sobrelleva a costa de los trabajadores».
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