
El autor de 'El día de la Bestia' introdujo ayer en sociedad a su nueva criatura rodeado de los tres vértices del triángulo intelectual y emocional que sostiene el filme el gran John Hurt, protagonista de 'El hombre elefante' y 'Alien'; Elijah Wood, el Frodo de 'El señor de los anillos', y la española Leonor Watling. Los cuatro urden un 'thriller' complejo, donde a los aromas de Hitchcock se le suman enigmas matemáticos, debates morales y filosóficos sobre la verdad y las certezas absolutas.
Una de misterio donde las cosas no son lo que parecen y en la que los personas se definen «no por lo que hacen, sino por lo que dicen». Los diálogos son «más importantes que la acción, y el reto era hacer eso sin perder empaque visual», explicó De la Iglesia. Basada en la novela homónima del argentino Guillermo Martínez, 'Los crímenes de Oxford' sigue las andanzas de un prestigioso profesor universitario de vuelta de todo y el estudiante americano que busca su patrocinio envueltos en una serie de misteriosos asesinatos en clave matemática.
De la Iglesia asegura que es su película más personal, donde se atreve a hablar directamente de las cosas que le emocionan sin escudarse en su humor negro irreverente. «Está hecha sin cinismo». Eso no implica un giro en su carrera. «Aquí hay drama y misterio, y no conviene mezclar».
Ni Hurt ni Wood conocían el trabajo previo de De la Iglesia pero «el guión y la pasión y sentido del humor del director», les hizo embarcar en el proyecto, explicó el británico. De la Iglesia pensaba «que no teníamos presupuesto para pagar a Elijah, y que a John, que elige mucho las cosas que hace, no le interesaría». Su inglés titubeante. «de la escuela del maestro Garci», no fue un problema. La cinta, rodada íntegramente en la lengua de Shakespeare, se estrena este viernes doblada en la mayoría de las copias. 'Los crímenes de Oxford' ha costado 8 millones de euros y es un producto internacional vendido ya en toda Europa, pendiente de cerrar su distribución en EEUU y Japón.
Escenas de sexo
Amable y risueño, Elijah Wood ha resistido el tránsito a la adultez sin perder el norte. «Supongo que es por mi madre, que me ha acompañado estos años y se ha preocupado de que fuera mejor persona que actor». A sus 26 años -empezó en el cine a los 8-, comparte con Leonor Watling sus primeras escenas de sexo. «Todo fue muy fácil con Leonor, que además de buena actriz es preciosa». Watling precisó que «las escenas de sexo, como las de violencia, pueden ser muy divertidas o muy tensas si no te fías del compañero».






