Según los datos que manejan las jefaturas de tráfico de la comunidad autónoma, 462 vascos han dilapidado ya los doce puntos de su carné de conducir. Cuatro de cada diez (191) ya han sido privados de la autorización y en su mayoría están en la actualidad en el purgatorio previo a la recuperación de la licencia, es decir, en los seis meses obligatorios de suspensión del carné que deben superar antes de someterse a las clases de reeducación vial que les permitirán conseguir de nuevo el permiso. El resto de los sancionados, 271, ha consumido ya la docena de créditos por sus reiteradas infracciones o por la gravedad de éstas, pero están a la espera de que se resuelvan sus recursos o de que concluya la larga gestión administrativa que requiere la anulación temporal del permiso. Expertos señalan en este sentido, de hecho, que «es ahora», año y medio después de entrar en vigor el carné por puntos, cuando se está manifestando este fenómeno «en toda su crudeza». Hasta hace pocos meses, las retiradas efectivas del permiso han sido con cuentagotas.
Por territorios, es Vizcaya donde se concentra la mayor parte de las retiradas, lo que es lógico dado el mayor volumen de automovilistas censados. 139 vizcaínos han perdido ya el carné, mientras que otros 195 están a punto de hacerlo. En Guipúzcoa, se han anulado ya 41 licencias de forma efectiva, mientras que están en trámite otros 52 castigos similares. En Álava, sólo 11 ciudadanos deben recurrir al transporte público para todos sus desplazamientos, mientras otros 24 harían bien en ir sacándose el bonobús.
Todos ellos deberán también preparar la billetera, porque los cursos de recuperación del carné -que se imparten en 14 autoescuelas de la comunidad, con una duración de 24 horas- han subido con la entrada del año y cuestan ya 341,76 euros. Todavía «son pocos» quienes se apuntan y, en la mayoría de las autoescuelas se imparte uno cada dos meses. La recuperación parcial de créditos -181,55 euros por curso, de 12 horas- es más común. Se ofrecen cada mes.
En el conjunto de España, según los últimos datos de DGT, el carné por puntos ha apartado de las carreteras a 4.436 conductores en el año y medio que lleva en vigor. Otros 145.541 deben andar con cuidado, pues ya han perdido la mitad del crédito. La Dirección General de Tráfico atribuye a la medida efectos casi mágicos sobre la circulación. Según su último balance, el porcentaje de vehículos que son detectados a más de 140 kilómetros por hora ha bajado del 6,8% al 0,7%; se ha reducido a la mitad el índice de positivos en alcoholemias y el uso del cinturón ha aumentado en catorce puntos, por sólo citar algunas de sus conclusiones. Y en el capítulo de la mortalidad, también se atribuye a esta 'mano dura' el haber rebajado en 2007, por primera vez, la fatídica cifra de los 3.000 muertos anuales.
En las capitales
Las infracciones detectadas por la Ertzaintza o la Guardia Civil suponen un inmediato descuento en el cupo de puntos, pero aún no ocurre lo mismo con las sancionadas en Euskadi por las policías locales. Bilbao ha sido la primera capital vasca en hacer llegar a la DGT las notificaciones para que reste los puntos oportunos a los conductores que se saltan las normas, mientras en Vitoria se prevé que esto pueda ocurrir en torno al próximo verano. La complejidad en la implantación del sistema informático necesario parece ser, según las fuentes consultadas, la clave del retraso.
Un portavoz del Consistorio bilbaíno garantizó a EL CORREO que las sanciones impuestas por la Guardia Urbana ya suponen la pérdida de puntos cuando así se establece en la normativa -por ejemplo, dos créditos menos por aparcar en un carril bus-.
De momento, indicaron, se notifican por vía indirecta, mientras que se perfila el sistema informático que tenga conexión automática con la DGT, que estará listo «en breve». En Vitoria, los conductores tendrán dos años de 'tregua', pues el Ayuntamiento prevé que las infracciones locales no empiecen a restar puntos hasta mediados de 2008.








