De acuerdo con ese estudio, al que se dedica un artículo en el último número de la revista 'Tráfico y Seguridad Vial' de la Dirección General de Tráfico (DGT), recogido por Europa Press, el perfil del conductor tolerante, respetuoso y cortés, el denominado conductor prosocial, se encuentra sobre todo en Asturias, Cantabria, Aragón, Navarra, y País Vasco.
Normalmente se trata de mujeres, de entre 36 y 65 años, con estudios básicos, que conducen vehículos familiares y que no han tenido accidentes de tráfico ni multas de aparcamiento en los últimos tres años.
En el lado opuesto, el perfil del conductor antisocial es el de un varón, de entre 18 y 35 años, y sin estudios. Suele tratarse de conductores profesionales de vehículos de carga (camión, autobús o furgoneta) o en paro y que en los últimos tres años han tenido algún accidente y recibido múltiples multas por aparcamiento. Geográficamente, lo habitual es encontrar a este tipo de conductores en la Comunidad Valenciana, La Rioja y la Comunidad de Madrid.
Según se explica en la revista de la DGT, el estudio define al conductor prosocial como aquel que sabe ponerse en el lugar del otro y tener en cuenta sus necesidades. Por el contrario, el antisocial, no tiene porqué ser agresivo, simplemente se caracteriza por la carencia de algunos valores, como la cortesía, el respeto o la tolerancia.
Entre los conductores prosociales son habituales conductas, por ejemplo, como dar las gracias cuando les ceden el paso o ayudar a un conductor en apuros.
En general, el estudio, realizado a través de 1.200 encuestas telefónicas, revela que los conductores tienden a desarrollar conductas prosociales en mayor medida hacia los conductores noveles o de mayor edad y cuando están de vacaciones. En cambio, se adoptan comportamientos menos tolerantes en la jornada de trabajo o ante conductores que manejan coches deportivos.








