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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 29 mayo 2012

Economía

ECONOMÍA
Trabajar después de los 65
Menos de 4.000 ciudadanos vascos y poco más de cien mil en toda España continúan afiliados a la Seguridad Social tras cumplir la edad legal de jubilación, pese a los incentivos
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Trabajar después de los 65 no es atractivo, ni con incentivos. Son pocas las personas que lo hacen después de esa edad, y en general en ocupaciones de tipo más intelectual que físico. Fomentar la continuación en el puesto de trabajo más allá de la edad oficial de jubilación -65 años en España y en la mayoría de los países europeos- se ha convertido en objetivo preferente de los gobiernos de los países desarrollados, pero con escasísimo éxito. La viabilidad del sistema de pensiones, cuyas cuentas se ven amenazadas por el aumento de la esperanza de vida, depende de mantener el equilibrio entre el número de pensionistas y el de trabajadores en activo, y para ello la principal solución es retrasar lo más posible la edad de retiro.

En el País Vasco son unos pocos miles de trabajadores los que continúan con su actividad más allá de la edad reglamentaria, y en España apenas rebasan los 100.000. En total, un exiguo porcentaje, de entre el 0,3% y el 0,7% -según las diferentes fuentes- sobre el total de la población ocupada, que se resiste a los incentivos puestos en marcha por la Administración para retrasar el abandono del mercado laboral.

Fuentes del Gobierno vasco estimaban en 3.770 afiliados a la Seguridad Social las personas mayores de 65 años al acabar el año 2006. A 30 de septiembre pasado, datos de la Seguridad Social elaborados por el Eustat situaban esa cifra en 3.880. En los últimos años, ese grupo ha permanecido estable con altibajos -4.104 cotizantes en septiembre de 2003-, en desafío a las políticas oficiales. Por su parte, el censo vasco del mercado laboral de 2001 estimaba en 5.775 las personas ocupadas mayores de esa edad. Se trata, en estos casos, del 0,4% y del 0,67% del total de la población ocupada, niveles que dejan muy patente cuáles son las preferencias de los trabajadores vascos.

Médicos y profesores

Según fuentes del Departamento de Empleo, que dirige Joseba Azkarraga, ese colectivo de personas que opta por seguir trabajando está formado por profesores y médicos en el 95% de los casos. Cabe recordar que, aunque la edad de jubilación oficial es la de 65 años, es voluntaria salvo que en convenio colectivo se pacte lo contrario. Los profesores, además, tienen reconocida la posibilidad de permanecer en su puesto hasta los 70 años si así lo desean, e incluso más allá bajo la categoría de 'eméritos'.

En España, la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística estima que hay 148.200 personas que han prolongado su trabajo más allá de los 65 años, mientras que la afiliación a la Seguridad Social alcanzaba los 107.738 el pasado mes de noviembre. Como en el caso vasco, estas cifras representan una moderadísima proporción sobre el total de personas que trabajan, en concreto del 0,55% en el caso de los afiliados y del 0,72% en el de la EPA.

En los dos ámbitos geográficos, los hombres predominan sobre las mujeres, en proporciones que van desde el 58 al 68%. Por territorios, los registros de la Seguridad Social facilitados por el Eustat revelan que es Vizcaya donde más personas trabajan después de los 65 años, con 1.990 afiliados, frente a los 1.337 de Guipúzcoa y los 553 de Álava.

Mejor que en Europa

Un estudio del Imserso sobre esta materia indica que predominan los trabajadores por cuenta propia entre las personas mayores que permanecen en el mercado laboral, aunque no se refiere específicamente a las que han rebasado los 65 años. Además, indica que pertenecen, en general, a escalones jerárquicos elevados. Asimismo, desarrollan ocupaciones que no están relacionadas ni conla fuerza física ni son repetitivas.

Pese al aparente fracaso de la política de incentivos, lo cierto es que España es uno de los países de Europa en los que es más elevada la edad real de jubilación. Y tal vez por ello los problemas a corto y medio plazo del sistema de pensiones no sean tan agobiantes como para otros socios comunitarios.

Aunque es difícil precisar con exactitud la edad media de retiro real -los parados de más edad que no piensan volver a trabajar no son tenidos en cuenta-, lo cierto es que los 62 años de España (cifras de Eurostat) están claramente por encima de los 60,9 de la zona euro -61,2 de la UE-27- y muy distanciados de los 58,9 de Francia, que bate el récord entre los socios más importantes.
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