
La fusión
Irala expuso estos planes en un encuentro con la prensa previo a
la reunión de directivos que se celebró a la tarde en el BEC. El presidente de la BBK aclaró que su programa de crecimiento hasta 2010 es una vía para ganar tamaño que no excluye otras alternativas como la frustrada fusión con la Kutxa y la Vital. Más bien al contrario, en su opinión, ambos proyectos son «perfectamente compatibles». El máximo responsable de la entidad vizcaína insistió en que la integración de las tres cajas sigue siendo necesaria y que «incluso adquiere importancia» en este entorno de «incertidumbre económica».
Pero, a la espera de que la polémica fusión prospere, la BBK no quiere dejar de impulsar su crecimiento en solitario. Una de las fórmulas que contempla para ello es la internacionalización, un proceso en el que, según Irala, se han dado «pasos aún incipientes» y que hay que abordar «sin prisa pero sin pausa». La caja de ahorros ya cuenta con acuerdos de cooperación en Chile y México. En este último país, la entidad se plantea dar el 'gran salto' con su participación en la creación de una caja de ahorros de la mano de su socio local, la Fundación Rafael Dondé. También analiza opciones en Brasil, Europa del Este y Estados Unidos mientras que ha dejado relegada una eventual expansión en Francia por considerarlo un «mercado complicado».
Al margen de la internacionalización, la BBK quiere seguir ganando cuota en el mercado nacional haciendo hincapié en la atención personalizada, con la incorporación de 70 nuevos gestores, e incrementando su presencia en el segmento de empresas. Este modelo no sólo lo va a aplicar en Vizcaya sino también en el resto de España, donde la caja va a continuar su expansión con la apertura de 57 nuevas oficinas hasta 2010 -de ellas, 17 en 2008-. Se va a centrar especialmente en Cataluña, donde abrirá cuatro sucursales este año, y Andalucía.
Fineco
Además, Irala destacó «la palanca de crecimiento» que representa la compra del 60% de la gestora de patrimonios Fineco, que supone «hacer banca privada por primera vez en la historia de la caja».
Con esta estrategia, la BBK pretende afrontar un entorno que su presidente calificó de «más difícil» por «la ralentización del negocio hipotecario, la menor tasa de ahorro, el crecimiento de la morosidad, la feroz competencia por la captación de pasivo y la crisis de liquidez». No obstante, Irala aseguró que en el mercado nacional «no se puede hablar de crisis» y que la situación del sector inmobiliario y de la construcción es muy diferente a la norteamericana.
A su juicio, la BBK, que se mantiene como la más solvente del país, cuenta con unas buenas condiciones para superar el desafío y, aunque se plantea crecimientos más modestos en los próximos años, confía en batir al resto del sector. «En los momentos menos favorables es cuando entidades como la nuestra tenemos que sacar ventaja competitiva. Esto es lo que significa nuestro plan: no agachar la cabeza, sino continuar ganando cuota», señaló Irala.
En concreto, sus proyecciones para 2010 contemplan un crecimiento anual del 11% del volumen de negocio, que alcanzaría ese año los 60.349 millones, un 38% más que en 2007. Asimismo, el beneficio antes de impuestos llegaría a los 453 millones, un 46% más. Según sus cálculos, estos avances superan en un 20% a los de la media del mercado. Además, aumentará un 21% la dotación a la obra social.
En el último plan 2004-2007, el volumen de negocio ha crecido un 44%, a un ritmo del 17%. En la apertura de oficinas se han superado los objetivos, con un total de 107.






