
La negociación no ha sido fácil. El Bolton había rechazado una primera oferta del Chelsea por valor de once millones de libras (14,5 millones de euros). A la segunda, ya con 18 millones de euros sobre la mesa, ha dicho que sí. El polémico futbolista, que llegó a Bolton durante el verano de 2006 y había ampliado en cuatro años su contrato a principio de temporada, aterriza en el Chelsea en un momento en que el delantero estrella del equipo, Didier Drogba, se ha marchado para disputar la Copa de África con la selección de Costa de Marfil. El francés, que más allá de su complicado carácter es uno de los atacantes con más talento de su generación, está pues de enhorabuena. Quería volver a un gran club y jugar la Liga de Campeones después de sus fallidas experiencias en el Madrid y el Liverpool. Y lo ha conseguido.






