
Caparrós subrayó que Pablo Blanco, máximo responsable de la cantera del Sevilla, lleva «25 ó 30 años en el cargo». La continuidad en la política de formación, a juicio del preparador andaluz, constituye uno de los pilares básicos en el proceso de creación de jugadores. «Se empieza con un modelo y una idea. Pueden venir presidentes y entrenadores nuevos, pero el funcionamiento de la 'fábrica' seguirá siendo el mismo». Con esta forma de trabajar, inmune a los cambios institucionales, «se sabe que los chavales llegarán al primer equipo». Los ejemplos son muchos y sonados: Capel, que hoy desfilará por la banda izquierda de San Mamés, Reyes, Navas, que complicará la vida a Koikili, Ramos y el malogrado Antonio Puerta, entre otros.
La diferencia entre la cantera del Sevilla y el Athletic, en opinión de Caparrós, se refleja también en las ligas en las que militan sus equipos inferiores. Mientras que el filial rojiblanco se mueve en Segunda B, el sevillista lo hace en la categoría de Plata. Y eso no es todo. «También tienen un conjunto en Tercera División», recordó el utrerano. En este sentido, insistió en la necesidad de dar «continuidad» a la política de Lezama para que produzca chavales «ya formados y con una mentalidad competitiva» que les permita ingresar con garantías en el fútbol de élite.








