
La modificación del Código Penal castiga con penas de prisión de entre 3 y 6 meses, con multas severas o con trabajos en beneficio de la comunidad -además de suponer la retirada del carné por al menos un año- a quienes rebasen en el alcoholímetro una tasa de 0,60 miligramos de esta sustancia por litro de aire expirado, o el equivalente si se mide su presencia en la sangre (1,2 gramos por litro). Ésta fue la situación detectada en 137 de los 180 conductores a quienes se han abierto diligencias judiciales en Euskadi a lo largo de diciembre.
De ellos, 89 personas arrojaron tasas entre 0,6 y 0,8 miligramos de alcohol por litro de aire expirado; 34 dieron un resultado entre 0,8 y 1 miligramo y otros 14 superaron este nivel, lo que convierte su actitud en una temeridad que puede alcanzar los 3.000 euros de multa y la retirada del carné. En otros doce casos, los conductores fueron arrestados tras negarse a someterse a la prueba. La mitad de los cazados con copas de más fueron descubiertos en controles preventivos. La otra mitad, tras verse implicados en un accidente de circulación (un 26%) o tras cometer alguna infracción (un 24%). En Vizcaya se arrestó por este motivo a 90 personas, a 47 en Guipúzcoa y a 12 en Álava. A pesar de realizar desde noviembre pruebas de drogas en los controles preventivos, la Policía autónoma no hizo mención ayer a ninguna detención por este motivo.
La Ertzaintza arrestó, asimismo, a 31 personas por conducir vehículos sin la correspondiente licencia, bien por carecer de ella o por tenerla retirada temporalmente -23 en Vizcaya, 7 en Guipúzcoa y 1 en Álava-. Durante el primer mes de aplicación de los nuevos castigos, la Policía autónoma no detectó en las carreteras vascas ninguna infracción relacionada con la velocidad encuadrada en los tipos incluidos en el Código Penal. Esto es, ninguno fue sorprendido a más de 110 kilómetros por hora en una vía urbana -donde el límite está en 50-, a más de 180 kilómetros por hora en carretera convencional o a más de 200 por autopista.
En el conjunto de España, según datos de la DGT, 1.723 conductores han sido puestos a disposición judicial en diciembre por delitos contra la seguridad del tráfico, por lo que las infracciones detectadas en las carreteras vascas significaron un 10% del total. Al igual que en Euskadi, la conducción bajo los efectos del alcohol fue la causa principal, con un porcentaje del 98%.
Diligencias complejas
El endurecimiento de las penas contra las infracciones más graves al volante llegó un año y medio después de otra medida de calado en materia de tráfico, la implantación del carné por puntos. En este tiempo, cerca de 200 ciudadanos vascos han perdido los 12 puntos de los que consta la licencia. Para recuperarla, deberán someterse a los cursos de reeducación vial -con examen incluido- que imparten catorce autoescuelas en el País Vasco.
El territorio donde más pérdidas de carné se han producido ha sido Vizcaya, lo que está acorde con su peso demográfico en la comunidad vasca. Según datos recientes, 139 conductores han sido privados ya del carné de conducir, mientras que otros 39 están a la espera de que finalicen las diligencias que les harán perder la autorización. En otros 160 casos, los expedientes están por iniciarse. En Guipúzcoa y Álava, los últimos datos conocidos apuntaban 25 y 10 retiradas efectivas, respectivamente, aunque el complejo trámite administrativo de sustracción de los puntos aún dejaba decenas de expedientes por cerrar.
En el conjunto de España, las autoridades han retirado el carné o están a punto de hacerlo en más de 3.200 casos. Desde julio de 2006 se han impuesto 821.000 sanciones que se han traducido en la resta de 2.580.291 puntos.








