El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su comparecencia de hoy. /Agencias
Se cree que transportaron la furgoneta bomba que estalló en un olivar de Castellón
Los miembros del comando pueden ser los encapuchados que aparecieron con fusiles en Aritxulegi
Igor Portu y Martín Sarasola, los dos etarras detenidos el pasado domingo en Mondragón, planeaban colocar un coche bomba en los bajos de la zona comercial de Azca en Madrid, según fuentes de la investigación. Asimismo, según ha anunciado el ministro de Interior, Pérez Rubalcaba, ambos terroristas han confesado ser los autores materiales, junto al huido Mikel San Sebastián, del atentado contra la T-4 de Barajas del 30 de diciembre de 2006, en el que murieron dos ciudadanos ecuatorianos.
Dos miembros de comando de ETA desarticulado el pasado fin de semana por la Guardia Civil viajaron en diciembre a Madrid para preparar un atentado con coche bomba contra la zona comercial de Azca, según han informado fuentes de la investigación. Azca es un centro comercial y de negocios en Madrid que cuenta con grandes almacenes y las sedes centrales de varias entidades bancarias y de empresas constructoras y de servicios, así como del estadio Santiago Bernabeu. El lugar elegido para cometer el atentado fue un aparcamiento subterráneo que se encuentra en la zona.
Allá pensaban introducir un coche cargado de explosivos y hacerlo estallar. Los miembros de ETA todavía no habían fijado ninguna fecha para perpetrar la acción terrorista, sino que se habían limitado a recopilar la información necesaria. Se da la circunstancia, de que en diciembre de 1999, cuando ETA anunció el fin de la tregua iniciada el año anterior, la banda envió un comando con dos furgonetas cargadas con 1.700 kilos de explosivo que, al parecer, querían hacer estallar en la zona de Azca de la capital española, un área de grandes edificios de negocios. Aquel intento fracasó porque los vehículos fueron interceptados durante el viaje por la Guardia Civil.
Atentado del T-4
Además, en su declaración ante la Guardia Civil, el presunto etarra Martín Sarasola también ha confesado ser autor material, junto a Igor Portu y el huido Mikel San Sebastián, del
atentado contra la T-4 del aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006, en el que murieron los ciudadanos ecuatorianos Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate.
De hecho, el presunto jefe del comando de ETA desarticulado, Mattin Sarasola, ha reconocido en su declaración ante la Guardia Civil que inspeccionó el aparcamiento de la T-4 antes de cometer el atentado del 30 de diciembre disfrazado con una muleta y arrastrando una maleta con ruedas, han informado fuentes de la investigación. Este fue el dato que corroboró su participación en el atentado, ya que en las imágenes grabadas en fechas anteriores a la acción terrorista aparece un individuo que corresponde con la descripción física de Sarasola y se pasea por el aparcamiento con una muleta y arrastrando una maleta del tipo 'troller', con ruedas.
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmado esta mañana en rueda de prensa que ha sido la declaración de Sarasola ante las fuerzas de seguridad la que ha llevado a esta conclusión, ya que relató "con pelos y señales" estos hechos. El titular de Interior ha explicado que estos tres presuntos terroristas junto a un segundo huido -Jose Iturbide Otxoteko- formaban parte de un comando creado por Jose Antonio Aranibar Almandoz, lugarteniente del dirigente de ETA Mikel Garikoitz Azpiazu 'Txeroki', que actuaba desde 2002.
Coche bomba
Aranibar fue detenido el pasado dos de julio en el País Vasco francés cuando intentaba introducir en España un coche bomba que la organización terrorista había planeado hacer estallar coincidiendo con la celebración del debate sobre el Estado de la Nación que tuvo lugar esos días. A partir del año 2002 el comando integrado por estos cuatro presuntos etarras comenzó sus actividades, primero pasando supuestos terroristas a través de la frontera francesa, y posteriormente introduciendo armas y explosivos.
Entre las acciones más importantes que las fuerzas de seguridad del Estado
atribuyen a este comando, además del atentado de la T-4, destaca la explosión el pasado 26 de agosto de una autocaravana cargada con 100 kilos de explosivo en Cuevas de Vinroma (Castellón), cuyos presuntos autores materiales fueron los dos detenidos, Igor Portu y Martín Sarasola. Los investigadores creen que los tres etarras autores materiales del atentado de la T-4 fueron también los tres encapuchados que en septiembre de 2006, en un acto de homenaje con motivo del Gudari Eguna -día del soldado vasco- celebrado en el monte de Aritxulegi (Guipuzcoa), leyeron un comunicado de ETA, dos de ellos armados.
Especialmente activo y clandestino
Rubalcaba ha destacado que se trata de un comando importante por ser responsable de los atentados más graves de los últimos tiempos y ha subrayado que ha sido especialmente activo y "clandestino", puesto que eran miembros legales de ETA, lo que dificultaba aún mas su identificación por parte de las fuerzas de seguridad. No obstante, ha recalcado que la operación sigue abierta y que poco a poco "irán saliendo mas cosas". Según fuentes de la investigación, está previsto que el próximo viernes Martín Sarasola pase a disposición judicial.
Por otra parte, ha explicado que los datos que han ido saliendo avalan los datos de la Guardia Civil sobre las circunstancias de la detención del presunto etarra Igor Portu. Ha citado así, el informe del forense de la Audiencia Nacional referido a Martin Sarasola, quien reconoce que no ha habido malos tratos, pese a que está en el manual de los etarras detenidos decir lo contrario. El informe dice también que sus lesiones son compatibles con maniobras de una detención violenta.
Asimismo, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha afirmado hoy que el comando desarticulado "era uno de los más activos y peligrosos de los últimos años". Mesquida ha explicado que la operación que se saldó con la detención de Igor Portu y Martín Sarasola "continúa abierta", por lo que "no se descartan nuevos registros en las próximas horas". El director general de la Policía y la Guardia Civil ha señalado que la declaración de Sarasola para determinar la presunta autoría de este comando del atentado de la T-4 de Barajas ha tenido una "gran dosis de veracidad".