La llegada del verano austral ha colocado en un serio aprieto al Ejecutivo argentino, liderado ahora por Cristina Fernández Kirchner, ya que la enorme demanda de combustibles generada por el turismo no puede ser atendida por la falta de infraestructuras.
En una reunión de urgencia, el Gabinete reclamó la colaboración del sector privado para paliar el déficit de carburantes bajo una seria amenaza: si la crisis no se resuelve, se prohibirán las exportaciones. Repsol respondió que ya está ayudando a solventar el problema, y recordó que sólo un 10% de la producción argentina se vende en el exterior.
Por otro lado, Yemen ha aceptado las ofertas de 25 compañías internacionales, incluida Repsol, para invertir en la exploración de petróleo en este país del sur de la península arábiga.






