
LOS DATOS
Los números convierten al Espanyol en el peor de los rivales. El cuadro de Valverde llega a Bilbao con la acumulación de 16 partidos sin perder (14 de Liga y los dos de Copa ante el Deportivo). Su juego de precisión y rapidez es tan efectivo que no ha cedido una derrota desde que cayó en Huelva en la cuarta jornada de Liga, allá por el lejano mes de septiembre. Tal es la exigencia que el Espanyol se presenta como un buen enemigo para activar el funcionamiento del Athletic en su campo. Si es capaz de tratar de igual a igual al tercer clasificado en la Liga, significará que puede hacer lo mismo con el Sevilla y el Barcelona, próximos visitantes en Bilbao.
Muchos cambios
Los dos entrenadores han proclamado en las últimas horas que la Copa les entusiasma. Valverde: «Nos gustaría jugar la final». Caparrós: «Esta competición nos ilusiona muchísimo». Y, sin embargo, es perceptible la diferencia en las alineaciones, con algunos cambios. En el Athletic puede haber hasta cinco novedades con respecto al equipo que cayó en Santander. Serían Del Horno por Koikili, Muñoz por Orbaiz, Susaeta por David López, Gabilondo por Yeste y Aduriz por Llorente. En el Espanyol sucede algo parecido. No juegan muchos de los mejores (Riera, De la Peña, Zabaleta y Tamudo), sino los siguientes (Chica, Ángel, Moha y Jónathan).
La explicación hay que encontrarla en que los dos técnicos priorizan la Liga. Caparrós para sacar a su equipo de la zona delicada y Valverde para auparlo por primera vez en su historia a la Liga de Campeones.
La gran novedad en la lista de Caparrós es el retorno de Tiko, quien regresa a la convocatoria después de jugar los dos primeros partidos de Liga y desaparecer a continuación. En todo caso, lo más probable es que el sustituto de Orbaiz sea Muñoz, quien sólo ha jugado dos encuentros como titular, ante el Atlético de Madrid en Liga y en Copa en Alicante. El navarro revolucionó con su salida al equipo en el choque de vuelta ante el Hércules y el entrenador parece dispuesto a premiarle con un sitio en el once inicial.
Las principales novedades estarán de centro del campo hacia arriba, porque atrás sólo Del Horno aparece como novedad. Susaeta apunta a titular, condición de la que no disfruta desde que en noviembre se ganó 2-0 al Recreativo. El partido se presenta además como una buena oportunidad para Aduriz, que lucha por recuperar el sitio en el once que ha perdido con la titularidad de Fernando Llorente.
Caparrós intentó ayer que el entorno del club olvide las penurias en Liga. «La eliminatoria está al cincuenta por cien. El Espanyol está en una racha impresionante, pero nosotros vamos a intentar jugar y disfrutar», proclamó. Eso sí, el entrenador pidió firmeza atrás. «Jugar el primer partido en casa o fuera no es tan importante, pero sí es sustancial no encajar goles en la ida».
El andaluz aprovechó su comparecencia de Prensa para insistir en que no le gustan nada las debilidades que muestra su equipo. Llegado a este punto, puso al Racing como el ejemplo a seguir. El entrenador mira los números y constata que los de los cántabros son muy similares a los rojiblancos. Los de Marcelino han anotado dos goles más (18 frente a 16) y han encajado los mismos (19). Sin embargo, el club santanderino está en puesto UEFA con diez puntos más que el Athletic.
«Tenemos que hacernos fuertes en mentalidad colectiva. El concepto de los equipos debe ser jugar más con la cabeza que con el corazón y saber, como hace el Racing, ser un equipo fuerte atrás y con eficacia para sujetar los resultados». En este sentido, el equipo cántabro ha obtenido unos resultados que fascinan a Caparrós. Ha ganado cuatro partidos por 1-0. Sin embargo, al Athletic le han empatado tres partidos después de llevar ese mismo marcador.








