
El comunicado dado a conocer a última hora del lunes por la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood, que concede los Globos, cayó como un jarro de agua fría al confirmar que la ceremonia, prevista para el próximo domingo, se sustituirá por la emisión de una conferencia de prensa en la que se anunciarán los ganadores y varios programas especiales de alrededor de una hora con los premiados. Será la primera vez en la historia de los premios, que este año celebran su 65ª edición, en la que la entrega no se retransmitirá por televisión.
Un total de 72 actores, entre ellos George Clooney, Jodie Foster, John Travolta, Angelina Jolie, Johnny Depp y Tom Hanks, están nominados a los premios. A la gran cena de gala estaban convocados los españoles Javier Bardem, candidato a mejor actor de reparto por 'No es país para viejos' y el donostiarra Alberto Iglesias, compositor de la música de 'The Kite Runner'.
El insípido remiendo que sustituirá a la tradicional gala trata de neutralizar las intenciones hechas públicas por muchos actores y candidatos a los Globos de no acudir a la ceremonia, para solidarizarse así con la huelga de los guionistas de cine y televisión estadounidenses. Este gremio, que realiza su primer paro laboral desde 1988, lleva meses intentando negociar con las productoras el incremento del porcentaje que los escritores se llevan en la venta de DVD y, por supuesto, aumentar los ingresos derivados de la distribución de series y películas por Internet. Productores y distribuidores alegan que todavía es demasiado pronto para rubricar un acuerdo al respecto ya que el formato digital de nueva generación todavía no está definido.
Petición rechazada
A espera de que ambas partes alcancen un pacto lo antes posible, muchos temen que los premios concedidos por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de EE UU, con mayor repercusión internacional, corran la misma suerte que los Globos de Oro. Las insistentes peticiones al sindicato para que permitiese que los escritores trabajen en los textos de ambas ceremonias, los Globos de Oro y los Oscar, han sido sistemáticamente rechazadas. La guinda del pastel a esta complicada situación la ha puesto la campaña del Sindicato del Actores para pedir a las estrellas de Hollywood que no acudan a las ceremonias.
De momento, todos mantienen los dedos cruzados para que el próximo 24 de febrero, la entrega de los Oscar, que cumplen su 80º aniversario, sobreviva al delicado momento que se vive en la industria del espectáculo.






