
En su viaje a Rabat, que según el propio Moratinos respondía a una invitación, el ministro de Exteriores entregó a su homólogo, Taib Fassi Fihri, una carta de José Luis Rodríguez Zapatero para el rey Mohamed VI. El presidente del Gobierno expresaba en la misiva su deseo de que se mantengan e, incluso, se mejoren las buenas relaciones entre los dos países. Asimismo, trasladaba al monarca un mensaje de amistad, con un balance en materias como la inmigración, la pesca, la política antiterrorista, la economía o las inversiones, y exponía su interés en que «pronto» pueda convocarse la reunión de alto nivel bilateral que mantienen anualmente los dos países en virtud del tratado de amistad que tienen suscrito.
Tanto Moratinos como Taib Fassi Fihri manifestaron la semana pasada la voluntad de sus respectivos gobiernos de devolver la normalidad a sus relaciones después de la crisis de los primeros días de noviembre. Ya el fin de semana, el diario de mayor difusión de Marruecos, 'Al Masae', adelantaba la noticia que ayer confirmó el Ministerio de Exteriores. Según fuentes próximas al Ejecutivo del país vecino, el embajador Omar Azziman tenía previsto volar hoy mismo a Madrid.
Reivindicación territorial
Azziman fue llamado a consultas el 2 de noviembre por orden del rey Mohamed VI, como símbolo de la irritación que provocó el primer viaje oficial de los Reyes a Ceuta y Melilla, los días 5 y 6 de ese mismo mes. La visita fue rechazada por el Gobierno marroquí, una coalición de partidos encabezada por el primer ministro, Abás el Fassi, líder del nacionalista Partido Istiqlal, que siempre ha reivindicado la soberanía sobre los dos enclaves españoles.
El desplazamiento real causó también manifestaciones populares en varias ciudades del país, donde miles de marroquíes protestaron por lo que se consideró un «comportamiento colonial» por parte de España. Sin embargo, las manifestaciones no derivaron en situaciones extremas, e incluso llamamientos posteriores a concentrarse junto a las fronteras de Ceuta y Melilla para protestar por la «ocupación» española tuvieron un seguimiento discreto por parte de la población marroquí.
Pocos días después de la llamada de su embajador, el Gobierno marroquí aún insistía en que la recuperación de las relaciones tendría «como elemento fundamental» el diálogo sobre el futuro de las dos ciudades autónomas. La semana pasada, Moratinos y Fassi Fihri admitieron haber hablado de Ceuta y Melilla, pero el ministro español se limitó a afirmar que en este tema «hay posiciones divergentes y son conocidas».
Miguel Ángel Moratinos tiene previsto visitar de nuevo Rabat el 20 de enero para participar en la reunión de la 'Iniciativa 5 + 5', formada por España, Francia, Portugal, Italia, Malta, Marruecos, Túnez, Argelia, Mauritania y Libia. Antes, los días 15 y 16 de enero, delegaciones de alto nivel de ambos países asistirán en Madrid a la cita del Primer Foro de la Alianza de Civilizaciones.






