
El líder de los socialistas en Euskadi compareció ante los miembros del comité nacional de su partido, reunidos en el Palacio Euskalduna de Bilbao para dar el visto bueno a las listas electorales de cara a los comicios del 9 de marzo. Pero también, para responder a las continuas críticas que desde la izquierda abertzale se vienen arrojando contra el Partido Socialista.
Unas amenazas cuyo punto culminante han sido la bomba colocada en Nochebuena en la casa del pueblo de Balmaseda y la entrevista a ETA publicada por 'Gara' el pasado sábado. En ella, los terroristas advierten a los militantes socialistas de que el encarcelamiento de los dirigentes abertzales, entre otras acusaciones, tendrá «consecuencias» para «todos».
Frente a este escenario, López recordó que los miembros del PSOE llevan «120 años luchando en esta tierra por la libertad» y que «por mucho» que ETA «siga amenazándonos» y «señalándonos, tenemos las raíces tan hundidas en Euskadi, tenemos tanta fortaleza y tanta determinación, que no van a poder acabar con nuestra voluntad».
Durante su intervención, el máximo responsable del PSE-EE también salió al paso de los reproches que la banda terrorista ha lanzado a los socialistas por el fracaso del proceso de paz. En la entrevista en 'Gara', por ejemplo, los activistas señalaron que el Gobierno español no quiso «sumergirse en un proceso de verdad» ni hacer «concesiones políticas».
Una versión que ayer matizó López, quien insistió en que hubo una «oportunidad histórica para acabar con el terrorismo» y para conseguir que el «abertzalismo radical dejara de estar fuera del sistema». «Nos empleamos a fondo y ofrecimos todas las fórmulas posibles que nos permitía el Estado de Derecho», admitió el líder del PSE.
En serio
«Lo hicimos en serio y poniendo toda la carne en el asador, pero nos encontramos con una ETA que tiene terror a la voluntad de la sociedad vasca», resaltó López. Ante un centenar de cargos públicos y militantes reunidos en el Euskalduna, aludió, aunque sin mencionarlas directamente, a las conversaciones mantenidas con la izquierda abertzale. «Cuando no aceptamos que impusieran sus objetivos políticos, rompieron el alto el fuego y volvieron a lo único que saben hacer: amenazar y atentar», dijo.
De manera contundente, López señaló que el futuro de ETA es «desaparecer» porque están «derrotados política y socialmente». En este sentido, destacó que el Estado de Derecho utilizará todos los «instrumentos que tiene en su mano para combatirlos».
Durante su discurso, el líder del PSE también arremetió contra Ibarretxe, a quien acusó de «hacer gala» de una ambigüedad y una equidistancia inaceptable». Además, le reprochó por no decir «una sola palabra» de apoyo a los empresarios que construyen el Tren de Alta Velocidad.
El secretario general de los socialistas vascos también consideró que la posibilidad de que se cree una coalición nacionalista de cara a las elecciones generales es una estrategia de los sectores más radicales del PNV, que «enredan» porque tienen miedo a perder.






