Xala y Pascual, que de salida partieron en los pronósticos como víctimas y oyeron como se cantó el dinero, 90 a 100 euros en su contra, sumaron su primer punto de la liguilla de cuartos de semifinal del Parejas al doblegar (22-17) a Bengoetxea VI y Ruiz, que en un principio gozaron de una sustanciosa ventaja (2-7), y que terminaron desperdiciando.
La competición, y mucho más la de parejas, acarrea a sus protagonistas una gran tensión y responsabilidad. De ahí, que estos partidos sean la mayoría de las veces competitivos y muy entretenidos. Impera el juego de desgaste. El no dar una pelota por pérdida y multiplicarse en tareas defensivas.
Esta estampa se reflejó perfectamente en la tarde de ayer en la ‘bombonera’ de la capital navarra. Los contendientes hicieron de la refriega una cuestión de honor y el partido traspasó los límites, en cuanto a tiempo e intercambio de pelotazos, de la frontera de lo razonable. Los 92 minutos y los 786 pelotazos ‘a buena’ vienen a avalar estas tesis.
El choque se inició con mucha igualdad. Hubo empates a 1 y 2. Los zagueros se mostraban contundentes, marcando los tiempos de juego, y ambos delanteros activaban lo mejor de su repertorio. Sin embargo, fue la pareja que defiende los intereses de Asegarce la que se fue con fe hacía adelante en el luminoso: 2-7.
Hubo un hecho trascendente. Xala, que se escondía alarmantemente en su particular cueva, titubeaba en exceso con su zurda. Sus idas y venidas al set de descanso eran permanentes. Intentaba componer los esparadrapos que protegían su mano. Logró empatar el encuentro, 9-9, y se puso al mando de los acontecimientos, 13-9.
Desde aquí, con los consiguientes vaivenes de por medio, fueron sumando tantos, 16-12, 18-14, 18-17 y 22-17, hasta materializar una victoria que les aporta serenidad para afrontar esta primera fase competitiva. El mejor del cuarteto fue Íñigo Pascual. Sumó seis tantos y dos de ellos de sendos rebotazos.
Xala tuvo de todo. No fue el delantero determinante del pasado año en el que se proclamó campeón de la modalidad. Estuvo casi romo en ataque. El VI de los Bengoetxea en su línea habitual, bueno y malo. Falló siete pelotas de libro que pesaron como una losa en su actuación. Finalmente, Patxi Ruiz comenzó fuerte y mermó luego en sus prestaciones.
Koka contra González
La atención competitiva se traslada esta tarde (17.00, ETB-1) hasta la catedral de Eibar. La pareja integrada por Juantxo Koka y Begino, que es su primera toma de contacto con los grandes de la modalidad tienen de rivales a unos contrarios, González y Barriola, que sobre el papel gozan de mayor credibilidad entre los apostantes.
De lo que nadie duda es que en los cuadros delanteros, por la idiosincrasia propia de los dos contendientes, no faltará el ilusionismo. El zurdo vasco-francés tiene un infinito manual de recursos para finalizar los tantos. Y otro tanto se puede decir del donostiarra, considerado por muchos como un artista. Sus dos paredes resultan irrestables. Mientras que atrás colisionan dos zagueros, Begino y Barriola, de considerable pegada.