
Angostas cavidades
Él y sus compañeros prefieren las angostas cavidades de la isla. Estrechos tubos, túneles y galerías repletos de cucarachas y restos humanos que ellos recorren una y otra vez para cartografiar las cuevas y preparar mapas en tres dimensiones que les han permitido conectar unas galerías con otras para dar sentido a este dédalo polinésico. «En las dos campañas anteriores hemos descubierto unos 3 kilómetros de cuevas; es el complejo volcánico más grande de Rapa Nui y de Chile», explica un portavoz del grupo bautizado en memoria del espeleobuceador Alfonso Antxia, fallecido mientras estudiaba el afloramiento burgalés del Pozo Azul.
Les y sus compañeros lucen estos días unas extrañas crestas en la parte trasera de sus cabezas. Algunos completarán la mata de pelo con extensiones. El objetivo no es otro que ceñirse el tocado y las plumas rituales de los rapanuis para poder participar en los festejos que se celebrarán en la isla durante las dos primeras semanas de febrero. Desde 1968 se desarrolla la Tapati Rapa Nui, una especie de competición tradicional donde los jóvenes miden sus fuerzas (carrera, natación, carga...).
Este año volverá a desarrollarse el Koro Take, la fiesta del Hombre Pájaro (Tangata Manu) en la que los guerreros (matato'a) aspiran a ser los primeros en encontrar un huevo del pájaro Manu tara en el islote grande (Motu Nui) y a transportarlo nadando en la mano, la misma competencia que Costner llevó al cine en 'Rapa Nui'.








