
En primer lugar, Zulueta quiso dejar claro que, además de las labores comunitarias, los padres de los adolescentes afrontarán el pago de las indemnizaciones que en su momento dictaminen los jueces en el proceso civil que se instruye contra los 23 jóvenes que fueron identificados en aquel altercado. El grave incidente dejó 100.000 euros en pérdidas.
El directivo de la compañía pública hizo hincapié en el carácter pedagógico del acuerdo alcanzado entre las diferentes partes en conflicto y que será posible gracias a la reciente firma de un convenio con el Departamento de Justicia del Gobierno vasco. «Los menores podrán ver el daño que hicieron y podrán paliarlo, acercándose al viajero», aseguró. «Además -insistió- los ciudadanos comprobarán cómo este tipo de actos no quedan sin castigo, al tiempo que ofrecemos una oportunidad para la rehabilitación de los autores».
Zulueta destacó el mensaje de refuerzo que se va a lanzar con esta medida ejemplarizante a la plantilla del propio metro, que se movilizó con mayor insistencia a partir de aquel grave incidente de Algorta para exigir mejoras en la seguridad. «Nuestros empleados van a ver también cómo el que la hace, la paga. Y eso es algo muy importante», afirmó.
El directivo de la empresa pública de transportes ofreció algunos detalles adicionales sobre cómo se desarrollará la iniciativa. «Además de limpiar los andenes, los menores realizarán también labores de atención e información al pasajero», precisó. Sus cuatro jornadas de trabajo -24 horas en total- tendrán como escenario estaciones «con movimiento» los fines de semana. «Irán acompañados por un supervisor voluntario, que después deberá emitir un informe para que el Tribunal de Menores lo valore», añadió.
Satisfacción en Eudel
La novedosa experiencia -será la primera vez que se desarrolle en un metro de España- tendrá lugar este mismo mes. Los adolescentes se emplearán entre las seis de la madrugada y las doce de la mañana, aproximadamente a la misma hora en la que protagonizaron los incidentes de Algorta.
Además de los responsables del metro, la Asociación de Municipios Vascos (EUDEL) mostró ayer su satisfacción por este castigo ejemplarizante. «Es beneficioso para los menores y para la sociedad. Es importante que se sientan útiles y que puedan depurar su falta en el propio entorno donde la cometieron», aseguró un portavoz de esta institución. Los sindicatos UGT y ELA, por su parte, también mostraron interés por una medida que estudiarán a fondo la próxima semana.










