El suceso ocurrió poco antes de las 23.00 horas del sábado. Tras pasar la tarde de compras con su madre en Bilbao, Idoia decidió prolongar la jornada festiva unas horas junto a varias amigas. De vuelta a casa decidió tomar el tren que salía de Abando a las 22.31 con destino a Orduña, y que se detiene en el apeadero de San Miguel 15 minutos después. Pese a que la estación dispone de un paso elevado sobre los raíles -incluso un ascensor-, la cuadrilla optó por atravesar las vías para alcanzar la salida, una práctica «habitual» en el barrio, según reconocieron ayer a EL CORREO vecinos de la zona. La elección desembocó en tragedia al aparecer un tren de mercancías por el otro carril. Las dos amigas que precedían a la joven lograron encaramarse a tiempo al andén de 1,10 metros. Idoia, no.
Se iba de viaje a la nieve
San Miguel, ubicado en la periferia de Basauri, amanecía ayer envuelto en el dolor propio de un barrio «en el que todos nos conocemos». Todos los corrillos hablaban de Idoia, estudiante de primero de Bachiller en el instituto Urbi de Basauri, una chica «encantadora y muy activa». Buena dibujante, acudía tres veces por semana al gimnasio desde hace un par de años. Ahora, se preparaba para pasar su viaje de estudios en la nieve, recordaba un vecino quien la definía como «una hija modelo, muy estudiosa».
Las muestras de dolor y apoyo a la familia llegaban ayer también a través de la página digital de este periódico. En ellas, varios testigos presenciales incidían en que el mercancías que arrolló a la joven «no llevaba luces». Desde Renfe negaban durante la tarde este extremo, asegurando que estos trenes «siempre llevan la luz puesta. Lo que pasa es que, como es habitual al cruzarse con otro convoy, el maquinista redujo la intensidad de los focos para no deslumbrar», precisaron.
Lo que sí pudo sentirse en las inmediaciones fue el frenazo de la máquina en un intento desesperado por evitar la tragedia. «Se movió toda la casa, pensaba que la estación estaría ardiendo, pero no imaginé nada de este tipo», aseguraba otro hombre, habitante de un bloque próximo al apeadero.
La Ertzaintza mantenía ayer abierta la investigación sobre el incidente, aunque no esperaba «grandes novedades», precisaba un portavoz policial. Mientras, las asociaciones culturales y vecinales de San Miguel han suspendido los actos festivos previstos para celebrar la Nochevieja en señal de duelo por Idoia, cuyo funeral se celebra esta tarde en la iglesia del barrio.









