
Durante el encuentro Euskal Herria-Catalunya, en el que estuvieron presentes el lehendakari Juan José Ibarretxe y otros dirigentes políticos vascos, se quemaron banderas españolas y exhibieron carteles a favor de los presos de ETA. Asimismo, hubo pancartas con frases contra los futbolistas vascos o catalanes que juegan en la selección española, a los que se tildó de «traidores».
En opinión de Basagoiti -cuyo partido es el único que ayer hizo balance de estos hechos-, el sábado «se violó San Mamés» porque el estadio «siempre se había mantenido al margen de las opciones políticas y de las ideologías». «La consejera vasca, el consejero catalán y la consejera gallega actuaron como verdaderos 'okupas' porque han utilizado un campo de fútbol que es de los socios, que es privado y que es de una institución para hacer un acto de carácter ideológico y sectario», aseguró.
El dirigente popular se refirió mediante estas palabras al acto celebrado por la mañana en el estadio bilbaíno por parte de Carod-Rovira, la consejera de Cultura y Deportes de la Xunta de Galicia, Anxela Bugallo, y la responsable de Cultura y portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, en el que firmaron la denominada 'declaración de San Mamés' para cooperar en la búsqueda de la oficialidad de sus selecciones deportivas.
Como Franco el 1 de mayo
Los tres políticos, según Basagoiti, «están trasladando una nefasta imagen. San Mamés siempre ha sido la catedral del fútbol de España y ayer la convirtieron en la catedral del sectarismo político». El presidente vizcaíno del PP fue aún más lejos al aseverar que «hay quien está utilizando el fútbol como lo hacía Franco» con el objetivo de «intentar convertirlo en una cuestión de hacer ideología, política y patria». «Me parecen tan franquistas Carod-Rovira y los gobiernos vasco y gallego como lo era el dictador porque utilizaba el fútbol el 1 de mayo para hacer sus cosas y estos lo utilizan en Navidades para hacerse los independentistas», enfatizó.
Desde Cataluña, el vicesecretario general del PP en esa comunidad, Xavier García Albiol, acusó al PSC de fomentar la «animadversión» de los catalanes hacia el resto de España al permitir que la Generalitat suscribiera la 'declaración de San Mamés', que exige la oficialidad de las selecciones catalana, vasca y gallega.
El dirigente popular consideró que el hecho de que el vicepresidente del Ejecutivo, Carod-Rovira, asistiera al partido da «carácter oficial» a las reclamaciones de los independentistas. También acusó a Montilla de «fomentar la desafección de los catalanes hacia España, pese a que tanto dice que le preocupa esa cuestión».






