Erauskin, interpelada en una tertulia de 'Radio Euskadi', dijo desconocer que la representante de Batasuna cobrara de su partido, pero subrayó que, de ser así, no justificaría la apertura de un proceso de ilegalización. «Dicen que tenía una nómina de EHAK. Y si tuviera la de un taller, ¿qué hubieran hecho?, ¿cerrarlo?. Y si fuese la de una escuela, ¿igual?», cuestionó la portavoz abertzale.
La parlamentaria lamentó, en este contexto, la resolución de Garzón e insistió en que el camino para alcanzar la paz no pasa por «las ilegalizaciones ni los encarcelamientos», sino por alcanzar «un acuerdo político entre todas las formaciones, un acuerdo democrático». «Se está encarcelando a personas por su trabajo político y la mayoría de la ciudadanía vasca está en contra», señaló.
La portavoz abertzale centró su alocución en la detención de Fullaondo, pero tampoco se olvidó de los encarcelados por el proceso 18/98. Una sentencia esta última que Erauskin calificó de «bochornosa», al entender que todo el procedimiento penal llevado a cabo en la Audiencia Nacional «ha puesto en tela de juicio» los principios democráticos del sistema. La parlamentaria adoptó también un tono amenazante, antes incluso de que Karmele Aierbe y Pernando Barrena hicieran pública su declaración llamando a responder a la «guerra declarada» por el Gobierno.
Erauskin sostuvo que con los recientes juicios y sentencias, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero demuestra que pretende juzgar «a todo el mundo que trabaja por el independentismo vasco» y advirtió a los socialistas de que ellos «verán lo que tienen que hacer». «Si no, el enfrentamiento sabemos cómo está y ya veremos», advirtió la líder de EHAK.






