Como médico soy consciente de que toda ciencia es incierta. Y que en las determinaciones y pruebas científicas utilizadas para efectuar un control antidopaje hay siempre un margen de error, pequeño pero real.
No han estado del lado del más débil. Es triste que ,ante la duda, la UCI haya optado por considerar como 'positiva' a una persona, Iban Mayo, que ha dado muchos años y muchas alegrías a un deporte que todos amamos. En otras palabras, que lo hayan tratado como un vulgar drogadicto.
Esta circunstancia nos debe hacer reflexionar. Creo que todos los que amamos este mundo y estamos inmersos en él debemos reunirnos para cambiarlo de arriba abajo. Sólo por el bien de este deporte maravilloso.
Aunque no soy abogado tengo la certeza de que jurídicamente Mayo tiene todas la de ganar en los tribunales, pero este deporte no se merece que lleguemos a estas circunstancias extremas.
Existen miles de personas que pedalean sólo porque les gusta y se merecen un respeto. El ciclismo no es un mundo de drogadictos, ni de mala gente. Somos, ante todo, personas.

















