
-¿Es usted un inventor?
-No, nunca lo he sido. Me limito a intentar mejorar las cosas que no funcionan bien o que creo que se pueden hacer mejor.
-Y, en su opinión, ¿la construcción funciona mal?
-La construcción de viviendas es un auténtico caos, con muchos problemas de calidad y de plazos y la verdad es que ya hay muy pocas posibilidades técnicas de mejorarlo 'in situ'. Es un trabajo que en su versión convencional se hace a la intemperie, en un medio hostil y eso condiciona el resultado. Por eso nos hemos decidido a esta revolución.
-Pero el concepto de construcción modular ya existía desde hace muchos años...
-Sí, sí, por supuesto. Hay muchas experiencias. Lo que sucede es que en la mayor parte de los casos se trata de construir edificios con módulos, pero fabricados de forma muy artesanal. Nuestra revolución no es el concepto de los módulos, sino su producción en serie, en una fábrica, con un concepto similar al de la fabricación de coches. Eso sí que no existe. Hay algunas cosas que se acercan, como es el caso de una empresa alemana que fabrica casas unifamiliares con módulos en serie. Pero nadie lo ha hecho con estas dimensiones.
«Mucha inversión»
-Usted ha asegurado que este sistema permitirá acortar de forma drástica los plazos de construcción y también los costes.
-Los plazos, sin duda. Se ahorrará hasta un 60% en el tiempo de construcción de un edificio de viviendas y eso, en un sector que a duras penas cumple los plazos, es mucho. En cuanto a los costes, ese es un gran reto. En el sector inmobiliario sólo se puede buscar por aquí un incremento de la productividad. El suelo vale lo que quiera su dueño. Ahí tenemos poco que hacer los empresarios. Sin embargo, en el resto podemos hacer mucho. Nuestros estudios nos dicen que podemos rebajar con este sistema hasta un 30% de los costes. Nosotros le vamos a dar la vuelta al planteamiento, y en vez de dedicarnos a construir casas más baratas, queremos dar mucho más por el mismo precio. Más calidad, mayor cuidado del medio ambiente, domótica, a precios que en estos momentos lo harían impensable. Es el mismo concepto que ha usado la industria del automóvil en su evolución. No bajan los precios de los coches, pero sí incorporan cada vez más sistemas y accesorios.
-Este proyecto puede tener un problema de credibilidad. Mucha gente puede pensar que es humo y que detrás no hay nada.
-De momento hay mucha inversión ya realizada y algo más de 70 personas dedicadas a él. Las realidades se podrán ver muy pronto. La primera casa piloto estará acabada en mayo.






