Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Cultura

DISEÑADOR
Javier Mariscal: «Prefiero Benidorm a Florencia»
El padre de 'Cobi' ha escogido los 50 objetos más emblemáticos del siglo XX para una exposición

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Javier Mariscal: «Prefiero Benidorm a Florencia»
POP. Javier Mariscal, ayer en Bilbao. / IGNACIO PÉREZ
Javier Mariscal (Valencia, 1950) posee 14 vespas, pero ayer acariciaba un modelo original de 1946 como si fuera la primera que lo veía en su vida. «Hasta que nació la Vespa, la moto era un objeto macho, ahí, con el motor entre las piernas. Fue la primera que te permitía ir sentado como si te empujaran, respirando en veranito el aire de los pinos». Mariscal habla en un tono naïf y festivo, a semejanza de los trazos de sus creaciones. Como un niño grande que está de vuelta de todo -«puedo parecer un poco subnormal»-, aunque deslice provocadoras cargas de profundidad: «El lujo hoy no son los mármoles, sino el silencio, el espacio, no tener iPod, el calor de la luz del sol ».

El padre de 'Cobi', cabeza visible de una factoría con 40 empleados que exporta diseño español al mundo, ha escogido los 50 objetos más emblemáticos del siglo XX para una exposición itinerante que ayer arrancó en Bilbao (Espacio Global, Paseo Uribitarte, 15) y viajará a Barcelona, Madrid, Málaga y La Coruña. Bombay Sapphire Design Exhibition recoge hitos del diseño en su edición original que nos han hecho la vida mejor, de la vajilla Duralex a la Polaroid; de una silla de Philippe Starck a un escobillero de váter del propio Mariscal, «tan hermoso como una flor».

-Siempre habla de su trabajo como si fuera un juego.

-Viajo mucho, voy a fábricas y veo cómo se gana la gente la vida. Y si alguien como yo se queja Soy un privilegiado, ayer dibujaba un logotipo y me lo estaba pasando bomba. En otros momentos sufro con la economía y estas cosas. O cuando te sientes un patata frita al lado de alguien con talento.

-Conserva la ingenuidad en su faceta creativa, pero es un lince en los negocios.

-Yo no llevo la faceta empresarial, en mi estudio hay tres personas que mandan más que yo. Ellos deciden qué trabajos se hacen y cómo se cobran. Hoy estoy en Bilbao porque ellos me lo han dicho. Pero si digo que no por razones éticas, no se hace. Si me piden, no sé, una señalización para una autopista.

-¿Sueña con objetos?

-No más que tú. Cuando estoy con un proyecto hay días que me voy a la cama dándole vueltas.

-Tiene tres hijas. La mayor le ayuda.

-Tiene 26 años y trabaja conceptual, artísticamente. Acaba de diseñar una cuchara que escribe para una colección de Ferran Adrià. Remueves el café y es como una plumilla, muy bonita.

-Ha elegido las míticas gafas Ray-Ban para la exposición. Pero confiesa que las suyas son falsas.

-Sí. Me costaron nueve euros en Taiwán. No soy nada de marcas. La copia me parece una aberración, pero hay que quitarle hierro. Soy curioso, debajo de mi casa tengo unos cuantas tiendas de chinos, y aunque no aguanto llevar reloj he comprado unos cuantos falsos, muy graciosos, kitsch. Ves que son una copia de lejos, con diamantes, como de negros. Muy bonitos por el horror y la experiencia de llevar algo completamente falso, ilegal. Yo participo en la sociedad que me ha tocado vivir, y quiero probar qué hacen estos chinos.

«Mi opinión no va a misa»

-¿Qué piensa de la polémica sobre el puente en Bilbao de su paisano Calatrava?

-Me llama mucho la atención que alguien que ha hecho una obra pública llegue a los tribunales, las cosas se pueden arreglar antes. Lo lógico hubiera sido pedirle a Calatrava que lo modificara, porque se ha abierto un nuevo espacio en uno de los extremos del puente. Es de sentido común. 'Oye, Calatrava, ¿podrías terminar esta pequeña intervención?'. No sé si se lo pidieron o no, pero él llora: 'Mi puentecico '. Pues ponle una tirita.

-El juez ha sentenciado que la utilidad pública prima sobre su condición de obra de arte.

-Es que un puente no es una obra de arte, las obras de arte están en los museos y nacen de la reflexión visceral o cerebral de un artista. Hay una barrera descarada entre arte y diseño, entre arte y una arquitectura que nace de un pedido. El trabajo de Calatrava representa nuestro mundo. Investiga, se arriesga Pero no es arte. Y una pasarela puede tener un nuevo uso.

-Vamos, que usted no hubiera puesto el grito en el cielo.

-Yo diseñé muchos locales que ya no existen, que cambiaron de dueño, se derribaron Y te da pena el primer día. Si no, todavía viviríamos en tiendas de la época de los romanos. En esta sociedad dinámica está bien conservar lo trascendente. Pero entre conservar a toda costa e inventar cosas nuevas apuesto por lo último. Si me pones una metralleta, prefiero Benidorm a Florencia, descarado. Me encanta un puente romano, pero si no pueden pasar los camiones habrá que construir otro al lado.

-Nunca ha renunciado a su condición, como usted dice, de 'molestador'.

-Vivimos en una sociedad donde todo tiene que ser muy correcto, donde no se molesta. El otro día le dije a la profesora de mi hija pequeña que le diera una medicina. Y me exigió una receta y una autorización firmada por los padres. La sociedad de abogados que nos llega de América siembra alarmas. Yo prefiero insultar, ser polémico, pasarme de excesos para luego reflexionar. Me gusta que me critiquen, aprendes más. Aunque yo suelo felicitar más que criticar.

-Nadie lo diría.

- Sí, sí. Mi opinión no va a misa, yo vivo de comerme mis palabras. Por ejemplo, la primera vez que vine al País Vasco y vi la tipografía esa euskaldún de la 'a' con la boina me pareció el horror. ¿Cómo se puede ser tan bruto! ¿Cómo se puede poner una txapela a la 'a'! Y ahora acabo de diseñar el logotipo de un restaurante en Vitoria y le he puesto tres txapelas. Una letra de troncos, dura, étnica. Antes te hubiera dicho que jamás lo haría.

Cursilada reaccionaria

-¿Mariscal es una marca?

-Es el apellido de mi familia. Y un estudio. Llamarme marca no me parece despectivo, porque es una marca. Mis clientes buscan frescura, algo divertido, simpático. Y al mismo tiempo que tenga seriedad y esté bien compuesto, que les sirva para el papel de cartas.

-Sus diseños se exportan al mundo. Está tan globalizado como Zara.

-Mi vida profesional es un sueño. Siempre he buscado divertirme y aprender, además de ofrecer algo a la sociedad, porque el trabajo de diseñador tiene un componente social. Yo lo vivo cada día. En los cuartos de baño de mi casa tengo el escobillero Liria. He probado a poner otros, y el mío es el que más me gusta, allí en la esquinita, junto al váter: es limpio, parece un chiste, me gusta cómo recibe la luz Esa experiencia la tiene otra gente. Mis tres sueños han sido hacer un hotel, una película y una gasolinera. Ya he cumplido los dos primeros.

-Prepara una película de dibujos con Fernando Trueba, 'Chico y Rita', usted que es anti Disney

-Yo no soy anti nada. No coincido con su estética y sabes que vas a ver una cursilada reaccionaria, pero Disney tiene películas impecables donde se han quemado las cejas en el esfuerzo. Su último acierto ha sido unirse a Pixar, sus guiones son fantásticos, irónicos.

-Según la Wikipedia, su creación más célebre, 'Cobi', fue «recibida con polémica, aunque el tiempo le ha dado la razón».

-Si lo pone en Wikipedia Estoy de acuerdo. Es normal que existiera aquella polémica. Era una idea muy rompedora y tenían miedo escénico a hacer el ridículo. La ciudad de Barcelona entendió que era un buen símbolo para el tipo de filosofía y humor que había detrás de una mascota de unos Juegos Olímpicos. Gracias a Dios, la gente es muy educada y nunca te insulta. A mí todavia me dicen: 'Mis hijos han crecido con 'Cobi'. Gracias a él he recibido mucho amor y cariño.

-A raíz de 'Cobi' dejó de ser artesano para convertirse en empresario.

-Sí. Me obligó a tener un equipo multidisciplinar. Yo no soy nada técnico, siempre he necesitado profesionales que me arropen. Todos somos tuertos y mancos, necesitamos otros ojos y brazos.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS