El mandatario iurretarra aclaró que el establecimiento hostelero ha infringido la medida correctora número nueve, que prohíbe «el uso de aparatos de emisión sonora distintos a radio, televisión e hilo musical y éstos dispondrán de sus respectivos limitadores sonoros anclados de modo que no sobrepasen los 75 decibelios».
Tras las reiteradas quejas por ruido por parte de uno de los vecinos del inmueble situado sobre el bar, el Consistorio ya requirió en 2002 al propietario del establecimiento que retirase el equipo de música. Se le informó también sobre la documentación técnica que debía presentar para la instalación de aparatos de este tipo. «Tenían la música a tope y hemos estado días enteros sin dormir. Muchas veces hasta nos retumbaban las piernas y me han destrozado los oídos. Ha sido inaguantable», relataban los afectados.
Tras los reiterados requerimientos, la Policía Municipal constató que no se había retirado el aparato, por lo que a través de varios decretos de alcaldía se llegaron a imponer hasta cuatro multas de 150,25 euros cada una por incumplimiento de la normativa, además de volver a instar al propietario a que retirase el equipo. «Se han realizado mediciones desde nuestra vivienda que sobrepasaban los niveles, pero nadie ha hecho nada al respecto y no nos han dado explicaciones. Ha sido horroroso lo que noshan hecho sufrir», denunciaban los vecinos de Bixente Kapanaga.
Hartos de la situación, los afectados recurrieron al Ararteko, que en un escrito remitido en febrero de 2006 se indicaba que «los ayuntamientos deben velar y garantizar para que las actividades cuyo funcionamiento han autorizado se ajusten a las restricciones y medidas correctoras impuestas a la actividad».









