El nuevo presidente del PNV, Iñigo Urkullu./ IGNACIO PÉREZ
Iñigo Urkullu ha pronunciado hoy su primer discurso como presidente del EBB del PNV, en el que ha deslizado una clara advertencia al Gobierno central: "Si se da un nuevo portazo a la propuesta soberanista del lehendakari Ibarretxe, el PNV tendrá que "analizar seriamente si su estrategia de concordia y de cohabitación compartida y correspondida tiene o no mayor recorrido".
El nuevo líder jeltzale, que se fundió con un abrazo con el presidente saliente Josu Jon Imaz - a quien ha agradecido su renuncia para preservar "el bien supremo" de la unidad- ha prometido defender "con firmeza y convicción" la hoja de ruta de Ibarretxe. Lo que fue saludado con una gran ovación de la militancia congregada en el Palacio Euskalduna de Bilbao.
Urkullu ha abogado por el derecho a decidir como un espacio de "encuentro" e ha insistido en la vía de del diálogo del "conflicto vasco". Eso sí, ha advertido que el PNV no participará en ninguna negociación Gobierno- ETA que no sea sometida al debido control parlamentario tras reconocer su intervención en diálogos entablados entre la banda terrorista y el Ejecutivo central
Llamamiento a Batasuna
Por otro lado, y según la agencia Europa Press, Urkullu ha afirmado hoy que hay "todo un mundo a construir conjuntamente" con la izquierda "radical" abertzale, si se disocia del terror". Urkullu realizó estas reflexiones en su primer discurso como presidente del EBB del PNV tras ser elegido por unanimidad en el transcurso de la V Asamblea de la formación jeltzale que se cerró hoy en Bilbao con su nombramiento.
Urkullu señaló que, cuando la sociedad vasca percibió que "no hay bien que del mal provenga, y que el terror era muerte para los destinatarios y modo de vida para los usuarios, el final político de ETA se evidenció". El líder del PNV indicó que, "50 años de vida-muerte", sólo han logrado la propia pervivencia de ETA y poner ante los ojos la realidad de una "izquierda radical abertzale que conjuga su sumisión a ETA con una presencia social ineludible".
Urkullu indicó que el "tiempo de ETA se ha terminado" y de ello es consciente, en su opinión, no sólo la sociedad vasca, sino el propio mundo de la izquierda radical. "A lo que asistimos es a un intento de pervivencia, o de supervivencia de un minúsculo grupo y a un miedo de la inmensa mayoría de la izquierda radical abertzale a enfrentarse a una sociedad vasca post-ETA. Y todo ello envuelto en la inmensa generosidad de la sociedad vasca de quien, muchas, muchas veces se aprovechan, manifestó.