Atentados
El atentado significó en la práctica la ruptura del alto el fuego permanente anunciado por la organización terrorista ETA el 22 de marzo de 2006 y que entró en vigor el 24 de ese mes.
ETA no hizo oficial la ruptura de su tregua hasta el 5 de junio de 2007. Ese día anunció, a través de un comunicado aparecido en el diario "Berria", su intención de romper el "alto el fuego permanente" a partir del día 6 de junio.
Desde esa fecha la banda terrorista ha perpetrado cuatro atentados, el primero en Navarra poco después del paso de la caravana del Tour de Francia el 25 de julio, y lo ha intentado en otras cinco ocasiones. La acción más importante fue el estallido de un coche bomba junto al cuartel de la Guardia Civil en Durango el 24 de agosto. Los atentados no han producido daños personales, salvo dos heridos leves en Durango.
En cuanto a los atentados fallidos en cuatro ocasiones sus planes fueron frustrados por la intervención de las fuerzas de Seguridad del Estado que detuvieron a un presunto etarra y aprehendieron más de doscientos cincuenta kilos de explosivos. El último intento fallido ocurrió el 9 de septiembre cuando falló el dispositivo detonador de un coche bomba aparcado frente a la sede del ministerio de Defensa en Logroño.
Atentados terroristas de ETA en 2007
El 21 de junio de 2007 la Guardia Civil localizó un coche con matrícula portuguesa cargado con mas de cien kilos de explosivo en la localidad de Ayamonte (Huelva).
El 2 de julio la policía francesa detuvo cerca de Saint Jean de Pied de Port a tres supuestos integrantes de ETA que transportaban 165 kilos de explosivos en una furgoneta robada.
El 19 de julio un presunto miembro de ETA abandonó una fiambrera con cableado, detonadores y sustancias explosivas en un taxi cuando circulaba por Torreblanca (Alicante), al percibir la presencia de un control policial.
El 25 de julio estallaron dos artefactos en el termino municipal de Isaba, cerca del puerto de Belagua (Navarra). Las bombas, que contenían entre 500 gramos y un kilo de explosivo, estallaron poco después del paso por el lugar de la caravana publicitaria del Tour de Francia, a la altura del kilómetro 51,450 de la carretera nacional 1370, a unos 800 metros de la frontera franco-española. La deflagración se produjo a apenas 50 metros de la propia carretera e hizo saltar pequeñas piedras sobre la misma.
En la madrugada del 24 de agosto un coche bomba explotó en un aparcamiento situado junto al cuartel de la Guardia Civil en Durango y causó heridas leves a dos agentes y daños materiales muy cuantiosos. La bomba estaba compuesta por entre 80 y 100 kilos de explosivo. Hora y media después de la primera explosión, los presuntos autores del atentado hicieron explosionar en la vecina localidad de Amorebieta otro automóvil, con matrícula de Portugal, el que se presume que utilizaron para huir del lugar del atentado.
El 26 de agosto una autocaravana cargada con alrededor de cien kilos de explosivos estalló en Cuevas de Vinroma (Castellón), a 30 metros de una torreta eléctrica. Las fuerzas de seguridad sospechan que un comando de ETA explosionó la caravana al darse cuenta de que había sido detectada por la Guardia Civil. Los propietarios del vehículo habían sido secuestrados el 24 de agosto y fueron retenidos durante tres días.
El 2 de septiembre un artefacto de escasa potencia estalla en la localidad de Fuenmayor (La Rioja), sin que se produjeran daños. Un comunicante en nombre de ETA había avisado a la Asociación de Ayuda en Carretera DYA de San Sebastián de la colocación de varios artefactos. Debido a estas amenazas, la autovía A1 y la autopista de peaje AP1 fueron cortadas al tráfico a su paso por la provincia de Burgos. Además de estas carreteras, la autovía A-67 entre las localidades de Santander y Torrelavega permaneció cortada entre los kilómetros 181 y 183.
El 9 de octubre, el escolta del edil del PSE-EE en Galdakao Juan Carlos Domingo, resultó herido grave en Bilbao al hacer explosión una bomba lapa colocada por ETA en la parte trasera de su vehículo.
El 11 de noviembre de 2007 ETA intentó atentar contra la Ertzaintza con una bomba-trampa de tres kilos de cloratita colocada junto a otro artefacto de cinco kilos del mismo componente, cuya explosión en los juzgados de Getxo fue anunciada en una llamada en nombre de ETA, aunque no estalló. Al día siguiente un artificiero de la Ertzaintza resultó herido al explosionar accidentalmente un detonador que estaba analizando en las dependencias de su unidad.






