Su concejal Carlos García destacó la necesidad de mejorar la atención en esas zonas «conflictivas», de forma que los vecinos puedan tener una ventanilla en la que presentar denuncias en horario nocturno. En su opinión, la falta de este servicio «impide conocer la estadística real» de la delincuencia en la ciudad, de la que volvió a destacar «la inseguridad ciudadana».
«No hay personal en esas dos comisarías y, si un vecino quiere poner una denuncia, tiene que ir hasta Garellano. Eso es muy difícil, sobre todo el fin de semana, que es cuando hay más problemas. Así, el Ayuntamiento puede vender la imagen de una ciudad idílica, cuando eso no es verdad», advirtió el concejal popular.
El responsable municipal de la Policía cuestionó los argumentos del edil. «Ya está el PP con su visión apocalíptica», indicó Eduardo Maiz, quien defendió que los registros oficiales reflejan fielmente el estado de la delincuencia. Explicó que el balance se nutre no sólo de las denuncias formales, sino también de las llamadas al 092. «Se pone en marcha la actuación y, si hay sospecha de delito, el caso pasa a las estadísticas», afirmó. A su juicio, «Bilbao es una ciudad segura».
Según sus cifras, sólo se tramitan tres denuncias en toda la ciudad durante una noche. Por ello, consideró innecesario abrir por la noche esas dos comisarías, ya que las centrales policiales del Ayuntamiento y de Garellano funcionan las 24 horas. Maiz reiteró que la nueva oficina de atención al público se abrirá en Colón de Larreátegui el próximo año, al igual que el centro de coordinación entre la Policía Municipal y la Ertzaintza.








